Por qué no reacciona Varela
El gobierno del presidente Juan Carlos Varela se está desmoronando y parece que los únicos que no se dan cuenta es el propio mandatario y sus acompañantes del círculo cero, integrado por el Consejo de Seguridad, el Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Nacional y su máximo donante de campaña.
El gobierno de Varela experimenta hoy día uno de los índices de impopularidad más grandes de la historia republicana, para muestra un botón. Según un último sondeo de una empresa encuestadora local, el índice de aceptación en la gestión de Varela en dos años de gobierno está por el piso. El panameño considera que hay un alto índice de corrupción, no hay transparencia en su equipo de trabajo.
Por otro lado, el panameño siente que no hay separación de los poderes del Estado, porque el presidente Varela controla los órganos Legislativo y Judicial. Asimismo, el índice de confianza del consumidor cayó en un abismo oscuro y tenebroso.
La población panameña está molesta por el aumento en la tasa de desempleados, los precios de los alimentos se encarecieron, la falta de medicamentos, de médicos especialistas, caos en el sistema educativo y una delincuencia galopante. También destacan en estos dos años.
El mandatario parece solo enfocarse en su sed de venganza a través de la persecución de sus adversarios. Habló en campaña de un Gobierno de unidad, pero con claros ejemplos de escándalos como Waked y los mal llamados papeles de Panamá, el Gobierno en vez de buscar consenso con el resto de la sociedad y partidos políticos se ha aislado.
La efímera participación de presidentes o jefes de Estado en la inauguración del Canal, la percepción que hay sobre un posible deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Panamá y el estrés de la banca panameña por los efectos que tendrá el hecho de que Panamá se arrodille ante los otros países por las listas grises, son motivos suficientes para que el presidente Varela cambie su modo de gobernar.
Periodista