¿Por qué se evaden los reos?
Continuamente a través de los medios de comunicación y en diversos países, los reos se evaden de las cárceles. ¿Y es que las instalaciones penitenciarias no son seguras? ¿O es que el personal custodio que labora en estos centros no está capacitado moral y técnicamente?, ¿o sencillamente los salarios que se les paga a este personal es tan bajo que pueden ser comprados para permitir la evasión? Estas y muchas otras preguntas nos hacen reflexionar sobre este tema que tiene una gran injerencia sobre el tema de seguridad en nuestros países. La seguridad interna de los centros penales se ve afectada cuando estos internos poseen armas e instrumental punzo cortantes que utilizan a menudo para perpetrar sus planes de escapatoria. Otro de los graves problemas con los que se enfrenta la institución penitenciaria es la masificación carcelaria que crea una relación custodio-reo desproporcionada lo que impide poder lograr vigilar con eficiencia estos recintos. Retrotrayéndonos un poco, la situación actual no dista de todos los eventos registrados en materia de evasión después del 20 de diciembre de 1989. Siguen evadiéndose los presos por múltiples causas ya muy conocidas, tenemos instalaciones físicamente deficientes, una desproporción entre la capacidad institucional y la cantidad de reos presentes, falta de selección y capacitación adecuada de los custodios y de un salario apropiado, y de un control más estricto sobre lo que entra y sale del penal. Esta situación indudablemente representa un estado continuo de inseguridad y preocupación entre los moradores de áreas aledañas a estas instituciones, los cuales se convierten en posibles blancos de estos convictos una vez fuera del penal. Las causales de la evasión pueden ser de diversa índole, sobretodo si las condiciones del centro penitenciario no son las adecuadas por el hacinamiento y la insalubridad existente. También la falta de capacitación moral y técnica de los custodios puede tener marcada injerencia en evasiones, sobretodo cuando hay de por medio la compra de conciencias. Este fenómeno no solo se presenta en nuestro país sino en toda Latinoamérica, puesto que los elementos causales pueden estar presentes en cada uno de ellos. Hemos señalado que hay que mejorar científicamente la arquitectura de los recintos carcelarios, realizar una selección y capacitación efectiva de los recursos humanos que intervienen en el sistema carcelario, instaurar mecanismos de resocialización siguiendo pautas señaladas por los especialistas en la materia, que el personal custodio goce de un buen salario, utilizar medias de control estrictas fuera y dentro del penal, y contratar la cantidad necesaria de custodios en función de la cantidad de reos existente. El tema no es fácil y requiere de un apoyo gubernamental irrestricto en base a planes, políticas y estrategias en esta materia que es de gran importancia y tema de preocupación continua para todos los panameños y latinoamericanos en general.
*Decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá.
