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¿Por qué Uribe rechaza el nuevo acuerdo de paz?

Por: Redacción 08/12/2016

 
El expresidente Álvaro Uribe, es un líder diestro en marrullas y retóricas, un intérprete del estilo y de los métodos siniestros de hacer política a punta de mentiras y tergiversaciones del expresidente colombiano Laureano Gómez. Uribe es la reencarnación política de ese líder de la ultraderecha clerical y defensor de los latifundistas, protagonista de la violencia política colombiana que hizo inviable el país, en los decenios del 30 al 50 del siglo XX.
Uribe, como alumno aventajado del laureanismo, se ha caracterizados en ser un político que busca que Colombia, continúe viviendo en una polarización permanente para sacar provecho electoral. Un politiquero, calculador y sagaz en campañas engañosas para mantenerse en el poder, un auténtico caudillo de ultraderecha, autoritario, clientelista, camandulero y latifundistas.
Sus propuestas de paz no buscan el fin del conflicto, sino cómo ponerle un palo a la rueda al proceso de paz. Su petición de seguir las discusiones abiertas apuntan a mantener la incertidumbre sobre la refrendación del acuerdo, en el limbo su implementación y de paso la reinserción de los 7 mil guerrilleros de Las Farc a la vida civil. 
Como se sabe, el Gobierno colombiano, después de extenuantes jornadas con los voceros del No, concretó más de 400 propuestas, 700 páginas de comentarios y precisiones, organizadas en 27 ejes temáticos. Documento llevado a La Habana para discutir el nuevo acuerdo con las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC). Se elaboró un nuevo acuerdo que recogió el 90% de las propuestas del No, donde las Farc admitieron las incorporaciones de las propuestas del No. Finalmente los Pastores de las Iglesias Cristianas se declararon satisfechos. Sin embargo, nada de lo que se pactó satisface a los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, al exprocurador Alejandro Ordoñez y la exministra de defensa Martha Lucia Ramírez.
En un proceso de negociación de paz es impensable que todos los planteamientos que se llevan a una mesa de negociación sean aceptados literalmente por la contraparte como  pretenden los cuatros mosqueteros del No. Seguir insistiendo como lo hacen los líderes del No de cárcel para los guerrilleros y negarle su participación política, no son propuestas realistas en el proceso de paz. Las maniobras políticas de Uribe y sus aliados son de bloquear la refrendación del acuerdo. Sus egos, sus vanidades y sus cálculos electorales están por encima de la reconciliación entre los colombianos.
Los cuatro se han autoproclamado propietarios de los votos del No y con ello han armado un chantaje al Gobierno con propuestas demagógicas, poco aplicables en la práctica en el ordenamiento jurídico del país. El acuerdo de paz se ha convertido en el caballito de batalla de las metas electorales de los precandidatos presidenciales del Centro Democrático, el partido político de Uribe: Carlos Holmes Trujillo, Iván Duque Márquez y Óscar Iván Zuluaga. Para los tres, el acuerdo de paz se ha convertido en un trampolín para hacer visibles sus propuestas electorales. 
Uribe y el exprocurador Ordoñez, revestido de una falsa aureola de unas “mayorías”, actúan con la arrogancia de reyezuelos medievales. Uribe con sus maniobras dilatorias y sus conocidas marullas, lo que busca en el fondo es que se llegue a un gran acuerdo político nacional para sacar adelante una ley de punto final. Ley que permitirá la impunidad y que se oculten las atrocidades de los responsables de los crímenes asociados con los desplazamientos, el despojo de tierras, los falsos positivos y el paramilitarismo.
Periodista y escritor colombiano.

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