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Por sus hechos los conoceréis


Delfo A. De Lora Rivera (opinion@epasa.com) / Jubilado

Ya han salido los políticos de carrera en plena acción con su demagogia a convencer incautos, a aquellos que aún forman parte de la “la patria boba” y se creen sus cantos de sirena. Apoyados estos políticos ahora más que nunca por una prensa manipuladora, que junto con la oposición, que se han encargado no solo de tratar de desacreditar al presidente Martinelli y su gobierno, sino también ahora trata de descalificar las obras realizadas y de boicotear otras en proyecto oponiéndose a la adquisición de cualquier recurso para ejecutarlas. Mientras se le da una gran divulgación a la campaña publicitaria de sus “favoritos” o “ungidos” que dicen que “van a hacer” cuando lleguen al poder, como dotar de agua a todo el país como ejemplo. Cuando este mismo favorito de los medios, Varela, boicoteó junto con ellos la propuesta del Gobierno para hacer precisamente eso con la venta de las acciones de Cable and Wireless.

El presidente Martinelli, a pesar de esto, ha encontrado otros recursos para cumplir su promesa al país antes de dejar el cargo y ya se inició el proyecto. Entonces, queda claro que mientras los políticos profesionales de siempre solo hablan, este presidente y su gobierno ejecutan. Estos políticos tienen ahora un aliado más, que siempre lo han sido, pero ahora han sacado a relucir su verdadero ropaje de inclinación política en contra de Cambio Democrático y a favor de los partidos que los pusieron en el cargo.

Los magistrados del Tribunal Electoral han tomado, en varias ocasiones, decisiones políticas que no les corresponden, parcializadas, poco objetivas y, según prestigiosos abogados, contradicen toda legalidad y reglamento interno del propio Tribunal.

Asimismo, sale otro dirigente político, Navarro, que recién ganó la dirigencia dentro del PRD, hecho que yo pronostiqué porque logró vender a las bases del partido la idea que iba a democratizar, cambiar estructuralmente y positivamente a es partido opositor.

Cambios que las bases querían con vehemencia, igual que la mayoría del pueblo panameño quería los cambios que se están dando al votar por este gobierno. También dije que si Navarro hacía los cambios internos positivos y democratizaba al colectivo, llevaba entonces chance de ganar las elecciones en el 2019. Para el 2014, no le veo oportunidades a Navarro ni a ningún candidato perredista de ganarle a la alianza del gobierno.

Sin embargo, ya Navarro dio su primer patinazo político en la dirección equivocada a su discurso al apoyar públicamente a un dirigente sindical que es la antítesis de la democracia, para violar la incipiente democracia de este país. El pretender presionar con la fuerza a los diputados de la Asamblea, como acostumbra este dirigente, sectores del PRD y Varelistas, como lo han hecho ya en el pasado reciente, sería otro acto bochornoso, propio de las acciones de la dictadura y una violación a la democracia y al estado de derecho por la cual la mayoría de los panameños votamos. Creo que Navarro por demagogia está buscando ahora los pocos votos del Suntracs y otros sectores de trabajadores, dándoles prestancia política a estos señores que no esconden sus intenciones de cambiar nuestro sistema de gobierno democrático que aún se está perfeccionando por una de izquierda socialista o comunista tipo Venezuela.

Cuidado, Sr. Navarro, que aún no gana usted las primarias dentro de su partido y las bases le otorgaron a usted la dirigencia del partido para democratizarlo y no para llevarlo a rumbos desconocidos, aliándose con personajes que no quieren democracia para este país. Esa era la tarea de Doens y otros dirigentes del PRD que ya fueron supuestamente desplazados. No es con la continuación de esa política de confrontación y de irrespeto a las reglas democráticas que el PRD ha seguido en el pasado inmediato, recordando los tiempos de la dictadura, que vamos a alcanzar esta paz tan anhelada y, por ende, el retorno de un PRD democratizado y respetuoso de las leyes y de los derechos de todos los panameños como una alternabilidad del poder.

Jubilado