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Por un periodismo libre, pluralista e independiente


Ricardo A. González Chan (opinion@epasa.com) / Escritor y consultor independiente

El 3 de mayo de 1993 fue proclamado como el Día de la Libertad de Prensa por la Asamblea General de la ONU, siguiendo la recomendación adoptada durante la 26.ª Sesión de la Conferencia General de la Unesco, en una resolución de 1991 sobre la promoción de la Libertad de Prensa en el mundo. Desde entonces se ha celebrado cada año el 3 de mayo, el aniversario de la Declaración de Windhoek (Namibia), que reconoce una prensa libre, pluralista e independiente como el componente esencial de toda sociedad democrática y derecho humano fundamental.

Este día es una oportunidad para celebrar los principios fundamentales de la libertad de prensa, defender los medios de comunicación de los atentados contra la independencia y rendir homenaje a los periodistas que han perdido sus vidas en el cumplimiento de su deber. Producto de la intolerancia, la censura y la represión violenta, la muerte de profesionales es el mejor testimonio de una situación que, aunque parezca mentira, aún en el siglo XXI forma parte de la realidad de cada día en muchos lugares del mundo.

Según el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaciones de fronteras por cualquier medio de expresión.

En la Declaración de Windhoek se indica que por prensa independiente debe entenderse una sobre la cual los poderes públicos no ejerzan ni dominio político o económico, ni control sobre los materiales y la infraestructura necesarios para la producción y difusión de diarios, revistas y otras publicaciones periódicas. Y que la prensa pluralista hace referencia a la supresión de los monopolios de toda clase y la existencia del mayor número posible de diarios, revistas y otras publicaciones periódicas que reflejen la más amplia gama de posibles opiniones dentro de la comunidad.

Este año, el tema se centra en garantizar la seguridad física y psicológica

de los periodistas en todas las plataformas de medios de comunicación y en abordar el alto nivel de impunidad de crímenes contra la libertad de prensa.

También pone atención a la libertad de expresión en internet, como condición previa para la seguridad de los periodistas digitales. Según la Unesco, en los últimos 10 años, solo uno de cada 10 casos de crímenes contra periodistas y trabajadores de medios de comunicación ha dado lugar a una condena. Este nivel de impunidad es contrario al deber de los Estados de proteger a sus ciudadanos. Se alimenta un círculo vicioso en el que las personas que recurren a la violencia contra los periodistas se animan cuando ven que hay poco riesgo de castigo.

Enviando una señal al público a guardar silencio sobre la corrupción, daño al medioambiente o violaciones a los derechos humanos, dan lugar a la autocensura y la erosión de la confianza pública en el sistema judicial.

Es importante destacar que del 2 al 4 de mayo, Costa Rica es la sede de la Conferencia Anual de Unesco para poner de relieve los logros por los países centroamericanos y de Latinoamérica para destacar su firme compromiso con la libertad de expresión y de prensa.

En Panamá debemos continuar y lograr más esfuerzos positivos para consolidar estos postulados. Felicitamos a todos los periodistas y medios en Panamá y con gran entusiasmo a este independiente diario por su gran labor en este aspecto de la democracia.

La libertad de medios de comunicación es frágil y aún no está al alcance de todos. Si bien el entorno favorable para una verdadera libertad de medios de comunicación está mejorando, este contrasta con la cruda realidad de que muchas personas en este mundo no tienen acceso a las tecnologías básicas de comunicación. La cantidad de noticias transmitidas en internet crece al mismo ritmo que el número de periodistas amordazados, agredidos y hasta asesinados por su trabajo. El secretario de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, declara: Los Gobiernos tienen el deber de proteger a los que trabajan en los medios de difusión; esa protección debe incluir la investigación de los delitos contra los periodistas y el enjuiciamiento de los responsables.

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Viernes 14 de agosto de 2026