Por una campaña electoral tranquila
Hace muchos años, mi hermana Marta Villalaz fue reina de Calle Abajo de Las Tablas y fue el carnaval más hermoso que hemos tenido hasta ahora y les explicaré por qué. Cupo la casualidad que la reina de Calle Arriba ese año era parienta nuestra y su papá así lo hizo saber a los dirigentes de la tuna y prohibió cualquier ofensa personal a su contendora so pena de bajar a su hija del trono y dejarlos sin quien les presidiera el carnaval. Y se cumplió el deseo del Sr. Bendiburg. Solo recuerdo que a mi persona le cantaron que me habían visto recogiendo plata en el Hospital Santo Tomás (donde yo trabajaba) y que si era cierto que teníamos tanta plata, por qué salíamos a recoger. Inmediatamente Calle Abajo le respondió que los González tenían plata y que es de allí de donde se saca. Pero solo fueron tonterías como esa y nos divertimos muchísimo sin temor a palabras descompuestas.
Considero, haciendo parangón con lo dicho, que la campaña electoral que nos espera para las próximas elecciones debe ser igual. Si bien es cierto que podemos decir ciertos defectos de los candidatos contrarios, debe ser sin insultos ni agravios personales que hieran la dignidad de ninguno. Nuestro pueblo es un pueblo tranquilo, pacífico, poco amante de peleas intestinas y menos en política que es el peor campo para disgustar a unos contra otros. Si bien es cierto que en algunos temas, nos hace falta un poco de cultura, también es cierto que nuestra gente, en general, respeta a los demás y no está dispuesta a una guerra de palabras ofensivas entre los candidatos. Esto que escribo hoy no tiene nada que ver con que mi sobrino José Domingo Arias sea candidato oficialista porque, hasta ahora, no ha habido nada desagradable que decir del mismo. Sencillamente, si otro hubiera sido la persona indicada, hubiera escrito igual porque podríamos decir que fue la mejor campaña electoral de muchos años, haciendo relación con lo que dije del carnaval tableño.
Nuestros sentimientos como panameños nos llevan a sentir consideración por nuestros adversarios, no enemigos porque sería pensar muy feo. Falta casi un año para las próximas elecciones y la campaña será larga y tendida. Llegará el momento, quizás, en que no nos quede nada bueno que pensar y nada malo que decir. Será un periodo prolongado que, de no controlarnos, podemos perder los buenos hábitos y comenzar las ofensas personales que hieren y separan a la familia panameña.
Hace poco escribí sobre la división de clases sociales que crearon los militares y con esa división tenemos suficiente como para crear otra separación entre nosotros.
Desde niña ando en política y mi familia también y no recuerdo haber vivido ninguna campaña con ofensas personales, sino más bien, tranquilas y eso es lo que quisiera en la actual para dar el ejemplo a la juventud que, dicho sea de paso, muestra una gran indiferencia ante la política criolla y sería interesante que nuestros políticos y dirigentes hicieran un estudio para averiguar por qué sucede esto.
Nuestra juventud está más enfrascada en la tecnología moderna, en sus trabajos, en cómo ganar dinero que en pensar quién nos gobernará en 2014. Pienso que parte de esta actitud se debe a que algunos políticos actuales les falta algo de ética y moral en su comportamiento por lo que han perdido la consideración de los jóvenes.
No debe imperar la maldad en esta campaña política y deben tratarse, repito, como adversarios y no como enemigos. Si bien es cierto que no creo mucho en los pactos electorales porque en una u otra forma se violan y ofenden, considero que debe estar en cada persona observar sus actuaciones para que sean de altura y vayan de acuerdo a lo que somos los panameños. Debo reconocer que, hasta ahora, todo marcha correctamente y espero que se mantenga. Recordemos la campaña de 1968, la única no muy santa, que nos trajo una dictadura militar que duró 21 años de nuestras vidas y que no quisiera repetir para bien de todos. Creo que actualmente, ni los PRD la quieren y buscan la democracia. Ojalá miremos adelante y controlemos nuestro comportamiento en esta campaña política.