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Posición firme


REDACCION / PANAMA AMERICA

Las autoridades nacionales deben mantener su posición con respecto a los cierres de calles y los disturbios que protagonizan grupos radicales que apuestan a la inestabilidad como alternativa para conseguir sus conquistas.

El derecho que tienen los cientos de panameños que todos los días salen a la calle a buscar su sustento debe ser respetado.

Ninguno de los protagonistas de las manifestaciones en Colón y Chiriquí tienen la autoridad moral para impedir el libre tránsito.

A pesar de las voces opositoras que critican cada vez que se despejan las calles y avenidas, es oportuno recordar que existen leyes claramente definidas que sancionan con cárcel a las personas que bloquean o impiden el libre tránsito.

¿Por qué llevar a las calles sus demandas? La respuesta solo la conocen los líderes de estos movimientos, que se han atribuido la representación de los colonenses y la población indígena.

Sus discursos son un termómetro ideal para medir hasta donde están dispuestos a llevar sus acciones. No aceptan nada que no sean sus cifras o sus proyectos, alejados totalmente de la realidad del país.

Aunque muchas de sus peticiones son justas, no pueden recurrir a la violencia y a medidas radicales para conseguir respuestas. Los diálogos han estado siempre como una alternativa para lograr consensos, sin embargo los mismos han fracasado en varias ocasiones por la posición de estos mismos dirigentes.

¿Por qué han llevado estas protestas al límite en medio de un momento político? La verdad es que sus decisiones están afectando la paz del país y ponen en peligro la economía. Protestar pacíficamente sin atentar contra el derecho de los demás debería ser lo correcto.

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Viernes 14 de agosto de 2026