Precios altos
Si en Panamá el precio de los combustibles anda por las nubes, en Centroamérica la situación es más crítica. Hoy se espera que las estaciones de combustibles incrementen los precios de la gasolina y el diesel.
El galón de gasolina de 95 octanos se venderá a 4.32 dólares lo que representa un aumento de ocho centésimos. Por su lado la gasolina de 91 también sufrió un aumento de 13 centésimos hasta llegar a los 3.85 dólares, mientras el diesel subió cinco centésimos y se vende en 3.68 dólares.
Los precios son altos de eso no hay duda, sin embargo la situación para los países Centroamericanos es más crítica que en Panamá.
En países como Costa Rica el galón de gasolina cuesta más de cinco dólares y en Nicaragua se vende en 4.95 dólares.
Al ser países importadores dependen de las variaciones de los precios internacionales. Los precios a futuro del barril de crudo han sido muy variantes, mientras que en países como Panamá las autoridades han coincidido en buscar métodos alternativos para definir los precios de paridad.
Existen lagunas en el mercado de distribución de combustible y eso lo aprovechan muy bien los comerciantes dedicados a la venta al consumidor.
Cuando los precios se van a incrementar muchas estaciones de combustible deciden no vender a sus clientes y esperar que cambien los precios para obtener más ganancias. Aunque la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia intenta controlar esta irregularidad es casi imposible fiscalizar a todas las estaciones.
El mercado del combustible debería ser más competitivo y es allí donde surge el debate si es en verdad vale la pena controlar con precios de paridad. En Centroamérica no se usa esa fórmula.
