Predicciones…
Es muy probable que en un mes se reúna la Asamblea Nacional para volver a discutir las reformas al código minero por los enfrentamientos entre autoridades e indígenas. Da la impresión de que el Gobierno no aprendió la lección de Bocas del Toro. Ojalá que en esta ocasión no tengamos que lamentar muertes o lesiones graves en los manifestantes.
El talón de Aquiles en el tema minero parece ser la falta de credibilidad y de confianza que tiene la población en las instituciones, aunado al debate ambiental.
En el país lo que parece faltar es planificación de uso de suelos. Recordemos que nuestras tierras son indispensables para lograr una independencia agroalimentaria, un equilibrio ecológico en la conservación de bosques y humedales, también se vende un país atractivo para el turismo e industrias, además de la explotación minera a cielo abierto.
En este último renglón no se vislumbra un desempeño de respeto en la ANAM o el MICI. De lo contrario no seríamos testigos de las masivas extracciones de arena en forma impune, por ejemplo. Veríamos sanciones o investigaciones concretas en casos de evidente contaminación ambiental, pero no es así en muchos de ellos.
Lo que motiva a la población indígena a preservar sus comarcas y a los ambientalistas a exigir más vigilancia en este aspecto.
Sin embargo parecen confundirse los valores cuando escuchamos a los dirigentes comarcales a estar dispuestos a permitir la explotación minera a cambio del 50% de los réditos de la industria. Así no parecen importarles los daños ecológicos que sufra el terreno si lo que entra es billete. Un ejemplo clarito del abandono en que han permanecido estas poblaciones a pesar de las distintas administraciones gubernamentales. Es necesario hacer un alto, planificar el desarrollo del país con una hoja de ruta donde logremos un beneficio económico sostenible sin impactos ecológicos lamentables.
