Preguntas y respuestas sobre el contrato con Mi Bus
El transporte masivo que reemplazó a los “diablos rojos”, por la inadecuada administración que vemos en el metrobús hoy, está opacando algunos beneficios que les ha traído a los ciudadanos el nuevo sistema, como son:
. Traslados con mayor confort y seguridad.
. Mejora en la imagen urbana.
. Eliminación del secretario de los conductores, que no beneficiaba el servicio. Eliminación de los conductores irresponsables.
. Les da estabilidad laboral a los trabajadores del volante.
. Otorga seguro de asiento al usuario.
. Seguro por responsabilidad civil y daños contra la propiedad de terceros. Un servicio las 24 horas al día, los 365 días del año.
. El usuario paga una sola tarifa para realizar su viaje en un sentido, hasta 2 trasbordos, mientras los realice consecutivamente en un lapso máximo de 150 minutos dentro de las rutas troncales y transversales.
La administración anterior quiso eliminar los “diablos rojos”, de igual forma, procurando implantar un sistema de transporte masivo, pero tuvo un traspié en la Corte, porque no hizo las cosas de acuerdo con el procedimiento legal.
En efecto, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró nulas, por ilegales, dos acciones emitidas por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) otrora, con relación al programa de modernización y transporte y movilidad urbana de la ciudad de Panamá, mejor conocido como Transmóvil.
La resolución declarada nula es la J.D. N.° 48 de 4 de diciembre de 2008, emitida por la Junta Directiva de la ATTT durante el periodo del gobierno anterior (2004-2009).
La Sala Tercera señaló otrora, que la ATTT no acreditó la “situación de urgencia” que ameritara la no observancia de los términos y plazos generales de la licitación por mejor valor, según la Ley de Contrataciones Públicas. Además, la misma ATTT, también en la administración anterior, omitió publicar la resolución impugnada en el sistema electrónico de contrataciones públicas (“Panamá Compra”).
Sería irresponsable satanizar los metrobuses por la mala administración que gravita hoy en el sistema, lo que hay que hacer es exigirle de manera severa a la empresa Mi Bus el férreo cumplimiento de los términos del contrato, y si fuere el caso, el pactar una adenda, sin costo para el Estado, que permita la incorporación de nuevos buses para cubrir la demanda efectiva.
Preguntas y respuestas sobre el contrato con Mi Bus. De la lectura del Contrato de Concesión N.° 21 -10 del metrobús y sus 4 adendas publicados en PanamaCompra, esbozo las siguientes interrogantes con sus respectivas respuestas:
1. ¿Por qué la empresa Mi Bus da a entender en los medios de comunicación que 1,200 buses son suficientes para movilizar a toda la gente y ellos ya los tienen en funcionamiento?
Respuesta: Porque esa es la totalidad de la flota ofertada en su propuesta y consta así en el contrato. Jamás dirán que se equivocaron y más bien seguirán trasladando metrobuses de un sector a otro, a manera de ensayo y error, para ver si así solucionan el congestionamiento humano que existe en las paradas. Pareciera que están jugando hoy, con el sufrimiento humano del panameño.
2. ¿Cuánto debe ser el tiempo de espera del metrobús en terminales y piqueras?
Respuesta: No podrá ser superior a 15 minutos en los periodos pico, en día hábil. La ATTT debiera actuar enérgicamente sobre el tema.
3. ¿Por qué la ATTT pretende pagarle 49,708, 782.55 a Mi Bus por los inmuebles en terminales y paradas?
Respuesta: Porque en la adenda 4 del contrato, refrendada por la Contraloría General, así se precisó. En el contrato original no constaba esto. Es saludable dar mayor explicación a la ciudadanía, del porqué del cambio contractual y del pago en cita.
4. ¿Se consignó en el contrato la obligatoriedad del Estado de hacer vías exclusivas para el metrobús?
Respuesta: No. Por consiguiente, Mi Bus no puede alegar tal necesidad.
5. ¿Son justificables los atrasos de los metrobuses por lo de la construcción del metro?
Respuesta: No es justificable, porque en la cláusula décima cuarta se consignó que el concesionario debió tomar en cuenta en su propuesta, “los impactos al tránsito vehicular que causará la construcción de ese sistema”.