Presidente ejemplar
"No basta con decir que estamos en contra del aborto. Tenemos que ser capaces de prestar apoyo, ayuda emocional, psicológica, y también práctica, a aquellas mujeres que están en un momento de mucha vulnerabilidad, porque tienen que enfrentar un embarazo en condiciones difíciles". Magníficas declaraciones recientes del Presidente de la República de Chile, Sebastián Piñera.
Ojalá hagan caso de estas palabras los presidentes de gobierno de todos los países del mundo y las pongan en práctica, traduciéndolas en legislación de prohibición del aborto, de apoyo a la maternidad y a la familia tradicional, la única capaz de generar nuevas vidas humanas por sí sola.
Abortar es asesinar hoy a los trabajadores del mañana, poner en peligro la estabilidad económica de los países y hacer que los Estados vean a los jubilados y a los enfermos como una carga que hay que eliminar por eutanasia para ahorrar dinero.
No creo que sea justo que los Estados defiendan los intereses particulares de algunos colectivos privados, que hacen del aborto un negocio, mientras renuncian a defender los intereses generales de la sociedad, que sabe el auténtico progreso sólo es posible si se respetan los derechos humanos, el primero de los cuales es el derecho a la vida.
