Primarias: Una política desgreñada
Para el próximo domingo, 12 de mayo del año en curso, el panorama político empieza a esclarecerse en lo que toca a los candidatos presidenciales postulados por partidos políticos. Así pues ya se sabe que por el Partido Revolucionario Democrático desfilará Juan Carlos Navarro, por el Partido Panameñista el licenciado Juan Carlos Varela y ahora, según se proyecta, por el Partido Cambio Democrático, partido gobernante, el licenciado José Domingo Arias. Aunque, por dicho colectivo dicen no perder las esperanzas de ser efectivamente elegidos por el voto de las bases Giselle Burillo y el colega Rómulo De Roux.
Hay voces que, desde el pináculo del “análisis concreto de la situación concreta”, han ofrecido variables frente al panorama político del país y, en ese sentido, estiman que para las elecciones del próximo año, para la oposición, las cosas no se presentan nada fácil. Para arribar a tal conclusión, los analistas esgrimen el argumento de que una vez se inaugure el metro capitalino, obra cumbre del Gobierno, entre otras obras pendientes por concluirse, el pueblo panameño sufrirá de una especie de paranoia colectiva que lo encarrilará directo a las urnas, por arte de birlibirloque, a depositar el voto por el candidato del oficialismo. La pregunta es: ¿Realmente tendrá el metro capitalino el poder suficiente para producir esa especie de histeria de alegría y satisfacción colectiva?
En lo personal, no creo que las cosas sean así de sencillas. Sin duda alguna, será satisfactorio arribar el metro -¿concluido en diciembre de este año? Ojalá- y desplazarnos por los principales puntos de la ciudad con la rapidez que el mismo augura. Pero, hay cosas en las que el Gobierno Nacional tiene tareas pendientes y que, considero, son prioritarias para el país.
Hay que saber distinguir entre bienestar colectivo y bienestar individual y familiar. A las grandes mayorías sociales del país, qué es lo que les importa sino que a sus hogares ingresen, al decir del pueblo: “el vénganos sea tu reino”, el pan diario, el buen pan, la buena comida, que haya alimentos en la alacena y que la portaviandas siempre esté llena. Que haya bienestar en los hogares y que la canasta básica sea asequible para todos los panameños.
Veamos: No es cierto que el problema de la canasta básica haya sido resuelto. El transporte sigue dando tumbos, la educación sigue siendo mediocre y la deficiencia y la deserción escolar continúan como problemas advertibles en nuestro sistema educativo. Cierto o no, por otra parte, se advierte un síndrome de supuesta corrupción y que los estamentos de poder, los voceros del Gobierno, tendrán que salir a disipar en la conciencia de los miles y miles de panameños que sufren a diario ante el alto costo de la vida. Las obras cuyos costos, conforme ha sido sembrado en la conciencia de los ciudadanos, han sido sobrevaloradas, ameritan explicaciones de los técnicos, de los especialistas en la materia: ingenieros, arquitectos, economistas, etc. Son dudas que los voceros gubernamentales tendrán que salir a explicar y convencer al pueblo panameño que no hay corrupción ni enriquecimiento ilícito ni indebido por parte de ministros ni de directores de entidades autónomas o semiautónomas; que las licitaciones han sido transparente y que no han sido beneficiados amiguitos o allegados al poder.
El camino del candidato gubernamental hacia las elecciones del año 2014, cualquiera que resultare electo, tiene que ser allanado, depurado, exorcizado por el actual mandatario y su equipo de gobierno. Hay un negativo bagaje en contra del candidato que triunfe en las primarias del día domingo, sin soslayar el inconformismo de las bases que resentidas piensen si apoyan o no al candidato victorioso y que no era el de su preferencia. Habrá una tarea, no se puede negar, de recomponer las bases, cosa natural que acontece en toda primaria partidista, a como también se ha dado en el seno de los otros colectivos.
Para la oposición -que al parecer el pueblo panameño solo la identifica en el PRD- milita una variable negativa. ¿Ha hecho realmente oposición el líder de ese colectivo político? Hay quienes consideran que ha sido una oposición muy gélida, fría, lenta, parsimoniosa. De muchas centellas, pero de pocos truenos. Algunos de sus dirigentes han sostenido que la verdadera oposición habrá de empezar en pocos meses una vez concluyan las primarias en ocasión de las elecciones de los candidatos a diputados, alcaldes y representantes de corregimientos. Sin embargo, ese argumento no termina de convencer sin defecto de que Navarro sigue en las preferencias populares. Ello se torna, desde luego, en otra variable negativa para el candidato del oficialismo. Amanecerá y veremos.