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‘Procurador’, cargo indispensable


Pastor E. Durán Espino (opinion@epasa.com) / Educador.

La figura de un “procurador” adicto al régimen es indispensable para cualquier gobierno.
Recordamos lo que sucedió tras el hallazgo de osamentas humanas en el antiguo cuartel “Los Pumas” de la Guardia Nacional en Tocumen, en septiembre de 1999; verificaron las denuncias de los crímenes de la dictadura y propiciaron la creación del Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá “Héctor Gallego”.

Desde un inicio, el principal obstáculo a aquella lucha en busca de sus familiares, de la verdad y la justicia fue la Procuraduría General de la Nación, bajo la dirección de José Antonio Sossa, pues en vez de cumplir con las funciones que le imponían la Constitución y las leyes: perseguir e investigar los crímenes y delitos, hizo todo lo posible por encubrir los crímenes.

Sossa se opuso a las excavaciones en el cuartel de “Los Pumas” en Tocumen; luego argumentó que esos casos habían prescrito; exigió declaración jurada de los testigos que podían identificar los sitios de fosas clandestinas; después ofendió a los familiares de víctimas declarando que su función no era andar abriendo huecos por ahí, luego sacó la excusa de no poder excavar en época lluviosa; diría después que carecía de recursos técnicos

Pese a su oposición, se creó la Comisión de la Verdad mediante el Decreto Ejecutivo No. 2 del 18 de enero de 2001. Cuando la Comisión de la Verdad logró nuevos hallazgos de restos humanos en distintos cuarteles y otros lugares del país, la Procuraduría se negó a realizar las pruebas de ADN para identificar los restos humanos.

Mediante gestión privada se logró hacer la prueba de ADN que permitió la identificación de los restos de Heliodoro Portugal; la Procuraduría, empleando un laboratorio probadamente no idóneo para realizar pruebas de ADN mitocondrial negó que estos fueran los restos de Portugal.

El 18 de abril de 2002, la Comisión de la Verdad le hizo entrega de su informe: “La Verdad os Hará Libres”. Ligeramente declaró a los medios que lo único que había hecho la comisión era empastar la información que estos le habían proporcionado. Después declaró que el informe no aportaba pruebas que justificaran la apertura de los casos.

A la Procuraduría le corresponde investigar de oficio crímenes como el secuestro, la desaparición forzada y el asesinato. El informe de la Comisión de la Verdad contempla decenas de casos que nunca fueron investigados por funcionario alguno del Ministerio Público o por alguna autoridad judicial, sin embargo, a la fecha de hoy la Procuraduría no ha movido un solo dedo en procura de investigar y esclarecer estos crímenes. He ahí la importancia de un procurador, para un régimen determinado.

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Viernes 14 de agosto de 2026