Propaganda engañosa
De "fuerza e' cara" y de "cara e' concreto" califican propios y extraños al actual director general de la Caja de Seguro Social (CSS) por su desfachatez de estar anunciando que ahora sí la CSS cuenta con todos los medicamentos. Vaya que sí hay que tener un rostro de yeso para pretender engañar a la población de asegurados y sus beneficiarios con tamaña mentira. ¡Ah!, pero ahí no queda la cosa; las famosas citas médicas se han convertido en un pinche torturador de quienes intentamos conseguir una cita vía telefónica. Eso, más que una hazaña, es toda una odisea. Estuve viendo en un canal de televisión cómo la CSS les ha vuelto la vida a niños con problemas cardiacos. No sé en qué época fue, lo cierto es que en la actualidad, bacterias nosocomiales matan a infantes en el Hospital Pediátrico Omar Torrijos Herrera, de la Caja de Seguro Social y esto lo sabe el director de la CSS porque los padres de estas víctimas lo han denunciado y le han enviado cartas, y se hace el desentendido y aquí no ha pasado nada. Hoy mismo, si alguien tiene alguna duda de lo que estoy plasmando en este espacio, lo invito a que visite el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid, ubicado en la vía Transístmica, y averigüe cuántos pacientes están postrados en la cama esperando ser operados del corazón. Y pregúntenle a esos mismos pacientes cuántos meses tienen de estar en ese suplicio.
Lo que sí les puedo garantizar, amables lectores, es que no hay un pasillo en las diferentes dependencias de la CSS en que no haya una pantalla plasma, LCD o led en las cuales se proyectan verdades, verdades a medias y propagandas engañosas. ¿Pero medicamentos? ¿Será que en las compras de medicamentos no se gana buena "comisión"?... pregunto yo y muchos que, como yo, tenemos que comprar los medicamentos en farmacias particulares porque en la farmacia de la institución a la cual seguimos cotizando hasta que Dios nos mande a buscar o un medicamento envenenado acabe con nuestra existencia, no hay.
Conversando con algunos de los pacientes que tienen meses de estar esperando que los operen del corazón, me preguntaron si yo me atrevía a divulgar el páramo que ellos están pasando y yo les contesté: "El director de la Caja de Seguro Social podrá ser el ungido del presidente de la República, pero yo soy el ungido de Dios y Dios a mí no me ha dado espíritu de cobardía. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Y si ellos vienen contra mí con espada y jabalina, yo voy contra ellos en el nombre de Jehová".