Propuesta de las mayorías
A menudo me encuentro amigos y conocidos en las calles y cafés que me preguntan "oye, que es eso de la constituyente?". Al parecer, la iniciativa ciudadana expresada mediante el Movimiento Constituyente ya ha levantado algún interés entre los ciudadanos.
A la pregunta planteada, siempre doy la misma respuesta, ya que creo describe bien el concepto de la constituyente y que pretende tener efectos didácticos: "es la única forma pacífica de hacer una revolución democrática, capaz de estructurar la institucionalidad del Estado para responder a la voluntad del pueblo. Tiene como propósito principal crear una nueva Constitución, que al final de cuentas se debe aprobar mediante referéndum".
Promover una constituyente verdaderamente democrática es sin duda un "reto colectivo de la sociedad" para darse un futuro con seguridad y justicia.
Actualmente, muchos juristas en el país consideran que el Estado de derecho en Panamá está en peligro de extinción. El sistema de justicia ha colapsado estrepitosamente. Se requiere refundar el Poder Judicial, a fin de consagrar los derechos sociales, económicos y democráticos; una efectiva separación de los tres poderes del Estado; una administración de justicia en la que prevalezca la aplicación del debido proceso según las leyes vigentes y el respeto a los derechos humanos de todos; la adecuación justa de los poderes otorgados al presidente de la República; la recreación de la institucionalidad del Estado; una reestructuración de la Corte Suprema, con una forma distinta a la práctica actual para seleccionar y designar a los magistrados, práctica que a la fecha ha fracasado totalmente. Asimismo, se considera necesaria una reestructuración del Ministerio Público a fin de erradicar las prácticas consideradas por la sociedad como abusivas, las que se han denunciado como "modus operandi" de algunos fiscales en ciertos casos señalados de delitos, en los cuales no se respeta la "presunción de inocencia" de los implicados.
Los señalamientos antes mencionados son modificaciones imperativas para encaminar al Estado por senderos que permitan atender el clamor popular por una mejor calidad de vida, respeto a los derechos humanos y, en síntesis, por una permanente y verdadera democracia en Panamá.
El pueblo en todo momento está en capacidad de ejercer su poder constituyente soberano. Tiene el poder de elaborar una nueva Constitución, inclusive de manera primigenia, a fin de reemplazar la Constitución vigente. Si lo que se quiere es una refundación de la República, por decirlo de esa forma, entonces la instalación de una constituyente es la forma que debemos adoptar para lograr el verdadero propósito que todos queremos, un desarrollo socioeconómico equitativo con seguridad de los derechos y una verdadera administración de justicia.
Ingeniero