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Protección social en la región


Jorge Puente Blanco / Arquitecto y Periodista.

Mientras en el territorio de América Latina el gasto social representa tan solo el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) y en Europa Occidental el 25%, en la república de Cuba supera el 30%.

Pese a la crisis económica global, en el presupuesto del actual año, el Gobierno cubano destina 17 mil 347 millones 800 mil pesos a educación, salud y otras necesidades sociales; más de 800 millones de pesos se destinan al otorgamiento de subsidios a personas con bajos ingresos y se asignan unos 400 millones de pesos a la protección de personas con situación financiera crítica, entre ellos, discapacitados e impedidos físicos, a las madres solas con hijos menores a su cargo y a los considerados disponibles en el proceso de reordenamiento laboral que se desarrolla en el país.

En este sentido, destaca el sector de la salud pública, que se ha convertido en una fuente de ingresos de divisas de 40 mil profesionales prestan servicios en más de 70 países), y posee un presupuesto que representa el nueve por ciento del PIB, para desarrollar un sistema integrado desde la atención primaria.

Estos programas de protección social permiten un reparto más equitativo de los recursos que se generan y que se alcancen logros en áreas relevantes del desarrollo humano como en el estado de salud y nutricional de la población, la esperanza de vida, el acceso al agua potable y saneamiento, la conservación del medioambiente, la participación política, la participación de la mujer en actividades económicas y políticas, los recursos y servicios para la educación y el acceso a la cultura y la información.

Jorge Puente Blanco

Arquitecto y Periodista.

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