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Proteger el ambiente

Por: Redacción 26/11/2014

Presidente de la Fundación Guardianes del Ambiente

Desde hace varias semanas, las autoridades de Arraiján se han propuesto poner orden en el distrito por las constantes denuncias de la comunidad y de los representantes de corregimiento por los daños que las empresas constructoras están causando a las calles, la explosión de canteras que han rajado casas, la falta de previsiones causantes de inundaciones, las afectaciones en la prestación de los servicios públicos como agua, energía y teléfono. Y como si fuera poco, destruyen el ambiente y hacen un uso irracional de los recursos naturales.

A pesar de todas las quejas, la parte positiva es que la construcción es el rubro de mayor importancia en el presupuesto de este distrito, lo que se calcula en más de 3 millones de balboas en algunos periodos. Esta realidad que vive Arraiján me trajo a la mente una conferencia en la que el expositor terminó su presentación con estas palabras: “Hay que proteger el ambiente sin matar la gallina de los huevos de oro”.

Lo anterior se traduce en que la construcción es parte importante en la economía del distrito. No obstante, este auge económico no significa que se deba permitir que algunos promotores (porque no se puede generalizar) destruyan todo lo que encuentran a su paso por el afán de obtener ganancias a toda costa. En consecuencia, las autoridades municipales, deben tener la capacidad de conciliar el desarrollo económico del distrito con la protección del ambiente.

Es muy válida la iniciativa de las actuales autoridades de meter en cintura a las empresas irresponsables. Sin embargo, antes de buscar los correctivos al desorden imperante, se debió prever que estas irregularidades no pasaran, haciendo cumplir la ley vigente por las administraciones pasadas.

Las autoridades municipales deben tener presente que la primera línea de defensa para proteger el ambiente y que las cosas se hagan bien la tiene la Anam a través de la evaluación de impacto ambiental. Y la segunda línea la tiene el ingeniero municipal, quien es el responsable de obligar a las empresas a que cumplan con las normas técnicas y legales antes de otorgar el permiso de construcción.

Es responsabilidad de los representantes nombrar a un ingeniero municipal con experiencia técnica y honesta. De lo contrario, seguirá el desorden, la violación de las normas y la destrucción del ambiente. En cuanto a la Anam, hay que reconocer que está dirigida por funcionarios de reconocida trayectoria en la defensa del ambiente. Pero aun así, las autoridades municipales pueden oponerse a la ejecución de un determinado proyecto cuando consideren que el estudio de impacto ambiental no se debió aprobar.

 

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Jueves 6 de agosto de 2026