default

Proyecto costoso


La propuesta para instaurar la segunda vuelta electoral para elegir al presidente de la República ha representado pérdidas constantes para sus ideólogos dentro del partido en el poder.

La intención de aprobarla por ley en la Asamblea Nacional de Diputados fue una de las causas del rompimiento de la alianza oficialista, lo que ha desatado una crisis de acusaciones entre los exaliados.

El costo político y de credibilidad frente al electorado se ha visto reflejado en las últimas encuestas, lo que motivó que el mandatario anunciara que, en el 2012, se realizaría un referendo para que sea la población la que decida si aprueba o rechaza la iniciativa.

Esta decisión ha sido la más acertada; sin embargo, también tendrá un costo económico para los miles de panameños, quienes serán los que deberán pagar este capricho.

De acuerdo con cifras preliminares del Tribunal Electoral, el Estado gastaría unos seis millones de dólares para llevar a cabo el referendo.

De aprobarse la propuesta, tendrían que incluirse ocho millones de dólares más para la segunda vuelta, con lo que se tendría que asignar un presupuesto total de unos 14 millones de dólares adicionales a los gastos que se generarían en las elecciones del 2014.

¿Cuántas obras sociales podrían ejecutarse con esos fondos?

Los impulsores de la propuesta justifican su necesidad en que dará mayor legitimitad en la elección de un gobernante y que ya es referencia en más de 100 países.

Pero los costos políticos, de credibilidad y económicos están en rojo, por lo que es urgente que el Ejecutivo replantee la conveniencia o no de mantener en vilo a todo un país que vive aquejado de problemas más importantes.