Prueba de fuego
Quizás el “Pele police” ha sido el aparato más controversial de los últimos meses en el país, junto a las famosas impresoras fiscales.
Si se revisa su efectividad no queda duda alguna que es muy bueno en su trabajo. Ha logrado detectar en las calles a centenares de personas que tenían cuentas pendientes con la ley.
Sin embargo, su desactualización ha provocado fuertes críticas de todos los sectores y ha dejado a más de un ciudadano molesto.
¿Es legal este aparato? El debate está abierto y sobran las opiniones, pero algo si ha quedado claro en esta polémica y es que necesita ser reglamentado su uso.
En la actualidad los policías tienen la atribución de retener al azar a cualquier ciudadano y pedirle su cédula. Incluso pueden realizar toda clase de operativos en la entrada de los centros comerciales, vías públicas y zonas residenciales.
Al no existir una reglamentación específica surgen muchas quejas de los ciudadanos. En ocasiones se han montado controles con el “Pele police” en las paradas de buses a tempranas horas de la mañana cuando las personas se dirigen a sus trabajos.
También se han reportado casos donde existen fallos en firme y no aparecen en la base de datos, por lo que estas personas deben andar con sus sentencias en la cartera.
El “Pele police” se utiliza en diferentes parte del mundo. No es exclusivo de Panamá, pero existen reglamentaciones claras hasta donde pueden llegar las unidades policiales.
Es el mejor momento para realizar una evaluación técnica y legal de este mecanismo de verificación. Es clave determinar sus bondades y debilidades, poner sobre la mesa los problemas que ha enfrentado y ser justos al medir sus resultados a favor de la seguridad.
