Puerta de entrada a Estados Unidos
Imaginarse a miles de viajeros que tienen como destino Estados Unidos haciendo sus trámite migratorios y de aduanas en Tocumen es para analizar.
Estados Unidos posee uno de los controles migratorios y aduaneros más exigente del mundo. Tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, todo lo que entra y sale por los aeropuertos de ese país norteño es rigurosamente inspeccionado.
El mismo gobierno estadounidense considera de alto riesgo todo lo que sucede en sus puertos de entrada, por lo que negociar y aceptar que un país como Panamá realice esta clase de controles no es tan fácil.
Aunque ambos países son socios estratégicos y comparten intereses particulares en temas de seguridad sería un proyecto que requerirá una inversión millonaria en equipos y capacitación. Además es inevitable negociar varios aspectos legales relacionado con trámites migratorios y aduaneros.
El presidente Martinelli no ventiló este tema en su reunión ayer con el director del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, John Morton.
Lo que si reveló es que pretenden comprar equipos modernos con identificación de rostros para detectar a narcotraficantes y delincuentes.
Al igual dejó claro que en el proceso de modernización se fusionarían la Autoridad de Aduanas y la Dirección de Migración.
La realidad es que el Aeropuerto Internacional de Tocumen es uno de los más transitados de la región. Más de 3.6 millones de personas utilizan anualmente sus instalaciones.
Si los proyectos propuestos permiten mejorar la seguridad del país e incentivan la economía no pueden ser desvirtuados, siempre y cuando queden claras las condiciones de los acuerdos.
