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Punto de Vista “Ahora le toca al pueblo”


Frase pegajosa preñada de divisionismo, desplegada a lo largo y ancho de la cinta costera, con calor clientelista cuyo significado es desconocido por el propio pueblo. Un letrero, debajo de la frase, dice “joderse”.

Lo comúnmente observado en materia clientelista, es que el pueblo reciba música y “waro”, fiesta pa’ arriba y pa’ bajo. Con ello deben olvidarse de que muchos no tienen vivienda propia, trabajo regular, alimentación apropiada, buen sistema de salud o de educación pública. Esta realidad es histórica.

Sin duda, con la cinta costera, la bahía de Panamá adquirió una nueva y espectacular relevancia. Como en todo país moderno dichas facilidades cuentan con aéreas de juego, pista de caminar, correr y montar bicicleta o sea, además de bella tiene una función social excelente y diariamente bien utilizada.

Asumo que en reconocimiento a su validez, el actual gobierno la está extendiendo, cosa que parece muy bien en materia vial, etc., siempre que, en adición, se reestructure el corredor sur y sus respectivos accesos y salidas.

El verdor del área, sus árboles, plantas y palmeras son vitales en el aumento de su belleza presente y futura. Las villas navideñas, sirven para destruir su planificada vegetación. Reponerla de vez en cuando, de mala forma, no es lo mismo que dejarla crecer y cuidarla.

Los tinacos del área están doblados, los sembrados al costado de sus pasos elevados, prácticamente, destruidos. Ahora el director de Turismo y sus carnavales, nos dice que las áreas verdes no se dañaron. Las instalaciones de la policía, muy mal ubicadas, afean la vistosidad del lugar, mejorarlas es pertinente.

Utilicen el segmento de la calle que conduce al Estadio Rod Carew para los carnavales y el mismo estadio, como una especie de sambódromo donde lucir el despliegue colorido y musical de las comparsas, con todo programado, sus entradas, vueltas y salidas. La vía cuenta con alternativa de circulación. Planifiquen instalaciones portables para el uso de personas y pequeños comerciantes, tarimas, facilidades de transporte público gratuito con área de espera y seguridad.

En cuanto a las festividades navideñas, engalanar la cinta costera y el resto de la ciudad con vistosas luces y adornos es lo apropiado. No la colocación de villas en un área de alta velocidad, la cual constituye una de las pocas vías de desahogo en la ciudad. El parque Omar serviría para las villas navideñas y la Calle 50 para el desfile navideño.

Siempre tocará a toda la ciudadanía disfrutar su vistosidad y facilidades. ¡La cinta costera, debe ser un ícono de la ciudad!