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Punto de Vista Ironía ecológica del PRD


El dirigente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Samuel Lewis Navarro, le pidió al Presidente que someta el tema de la minería a un referéndum, por considerar que la minería es un “patrimonio nacional” donde todos tienen que opinar. En ese mismo sentido han opinado Balbina Herrera, Martín Torrijos, Pedro González y Juan Carlos Navarro. Y es que, el PRD, ha tomado el tema de la minería como un caballito de batalla para atacar al gobierno.

Resulta curioso, que los principales dirigentes del PRD, ahora en oposición, sean los más ambientalistas. Sin embargo, cuando estuvieron en gobierno, se convirtieron en los candidatos favoritos a los Premios Atila por su contribución a la destrucción del ambiente.

Mientras los panameños estábamos inmersos en las olimpiadas, Martín Torrijos, siendo Presidente, sancionó la Ley 55 de 2008 sobre Comercio Marítimo, la cual aprovecharon para colar el artículo 278 que elimina una zona de exclusión para la pesca de atún con redes de cerco en el Parque Nacional Coiba. Este golazo en contra de nuestros recursos naturales marinos, tuvo como su principal defensor a Pedro González, en ese entonces diputado de la Asamblea Nacional.

Martín Torrijos, también sancionó la ley 29 de 2 de junio de 2008 sobre exoneraciones de impuestos, en la que se incluyó un camarón para legalizar con carácter retroactivo, todas las resoluciones del Ministerio de Vivienda firmadas por Balbina Herrera, en las que ilegalmente cambiaba los uso de suelos de las áreas revertidas, para permitir la construcción de edificios de apartamentos.

Martín Torrijos, a pesar de todas las protestas, también sancionó la Ley 12 de 12 de febrero del 2007, que cambió la zonificación de las áreas revertidas, con lo cual se dio paso a la destrucción de grandes áreas boscosas.

Durante la Administración de Martín Torrijos, El Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA), con sede en Guatemala, condenó a Panamá por el modelo de concesión de agua en proyectos hidroeléctricos que se estaban ejecutando en las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí. La resolución de condena responsabiliza al Estado por la adopción de un modelo de gestión de agua que no considera la naturaleza estatal y de uso público. Tal parece que destruir nuestros recursos naturales es un problema de familia, ya que el señor Rodolfo “Charro” Espino, también ayudó a su sobrino Martín Torrijos devastando 38 hectáreas de manglar en Chame.

Es una inmoralidad que ahora estos dirigentes exijan la opinión de todos los panameños. Lo irónico del PRD, es que cuando estuvieron en gobierno pasaron todas las leyes que les dio la gana en contra del ambiente y de nuestros recursos naturales. Y no valieron las protestas de los ambientalistas. Pero hoy en oposición, son más ambientalistas que Raisa Banfield.

*Presidente de la Fundación La Voz de Arraiján.

dagobertofranco04@gmail.com