Punto de Vista La seguridad del país sin demagogia barata
Mulino reveló que el Gobierno comprará cuatro aviones no tripulados para enfrentar las redes del narcotráfico y los grupos guerrilleros que incursionen en el territorio nacional. Cada aeronave está valorada en aproximadamente B/ 4 millones. La compra está incluida en el presupuesto de inversiones del ministerio para este año, que pasa de B/ 300 millones. (La Prensa).
Todo parece indicar que al actual Presidente de la República se le quiere acusar de un debilitamiento de nuestra soberanía, con lo de las bases aeronavales y naves no tripuladas. Creo que Mulino lo ha explicado bien; sin embargo las acusaciones, irresponsables, no faltarán.
Para el 1 de julio de 2007, en México, se estimó una población de 8, 193,899 habitantes para la ciudad y de 19, 704,125 habitantes para toda la Zona Metropolitana.
La extensión territorial de México, es de 1,964, 375 Km² de los cuales 1,959, 248 Km², son superficie continental y 5,127 Km² corresponden a superficie insular. Con los Estados Unidos de América, se extiende una línea fronteriza a lo largo de 3,152 km.
No existe una real comparación entre Panamá y México desde el punto de vista territorial o poblacional; sin embargo, lo interesante es como el narcotráfico es un factor debilitante en ambos. En México es ya un enorme problema. En Panamá es un asunto de movilidad creciente en sí mismo y dentro de la ola de criminalidad.
Imagínese si panamá, chiquito en tamaño y población, tuviese frontera con EE.UU., con los elevados niveles de corrupción gubernamental que, han existido y aun existen, ya los narcotraficantes serían dueños de todo. Los que hoy nos hablan de debilitación de nuestra soberanía, estarían gozando al máximo. ¿Es o no fácil de imaginar?
Como gobierno y bajo el telón del tratado de neutralidad con EE.UU., preservar nuestra soberanía y la seguridad del Estado Panameño, esa es una función de relevancia vital.
Un país como el nuestro, con tanta costa y una frontera con Colombia, no muy bien defendida, requiere de una fuerte alianza con EE.UU., bien negociada vía el ejercicio de una soberanía plena y pertinente; naturalmente, la izquierda pancista que pulula por todas partes y en todos los niveles, se opone a nada parecido. ¡Ah, pero negoció el Canal con una clara limitación de nuestra soberanía! El tratado de neutralidad. Adelante Presidente, la protección y seguridad de la patria, con asistencia o sin ella, es un acto real de soberanía plena. Felicitaciones a nuestro apreciado Ministro de Seguridad, un hombre que ama la soberanía de nuestra patria y peleó por ella.
