¿Qué es perderlo todo?
Escuchaba las noticias una de estas mañanas mientras cruzaba el Puente de las Américas y el locutor decía que 10 familias que “lo perdieron todo” en el incendio de El Chorrillo habían sido reubicadas en hoteles cerca de la plaza 5 de Mayo.
Ciertas palabras del locutor resonaron en mi mente una y otra vez, “lo perdieron todo”, “lo perdieron todo”. Mi corazón se embargó de una tristeza profunda, pues pensé: imagina que pierdas todo. Te vas a trabajar, al súper, a Penonomé, a la playa o a donde sea y cuando regresas no tienes nada, nada. ¡Qué tragedia!
El carro que pasa a mi izquierda me pita y me saca de mi ensueño. Ahora mi mente se enfoca en otro aspecto de lo ocurrido y pensé: ¿qué perdemos? Si me voy de casa en la mañana, ocurre un siniestro y cuando regreso no tengo lo que antes tenía, ¿qué pierdo?
Vino a mi mente toda esa gente en Tailandia, India, China, cuando es la época de los monzones y lo pierden todo. ¿Qué pierden? ¿Qué hacen? Esto es algo que les ocurre frecuentemente. Entonces, ¿qué es lo importante para ellos? ¿Qué hacen?
Señores, mi pregunta es: ¿lo perdemos “todo”? Por supuesto que no. Esta respuesta puede caer pesada y causar malestar. Pero insisto, no lo perdemos “todo”. Se perdieron todos los enseres materiales, sí, y eso se puede reemplazar (con Visa, MasterCard, Manolo, fiado, en letras mensuales, lo que quieras).
En el fuego, no hubo pérdidas humanas. Un hecho que en sí ya es maravilloso. Se tiene vida, salud, las relaciones socio-afectivas, la creencia en la existencia de un Ser Superior y la voluntad de dar y compartir de las personas a nuestro alrededor. Entonces, estamos completos, tenemos todo lo que es verdaderamente importante. ¿Cuánta gente hay que tiene todo lo material y le falta uno o muchos de los elementos antes mencionados?
Este siniestro en El Chorrillo trae consigo una gran lección. Cuando sientes que pierdes todo en tu vida, empieza a cuestionar si en realidad necesitas todas esas cosas materiales a tu alrededor y busca llenar tu vida de lo que es tu esencia, tu luz, tu verdad. Así, cuando lleguen los incendios o los monzones, estarás preparado para dejar ir esas cosas materiales que se pueden reemplazar y darás gracias por estar vivo, sintiéndote pleno con lo que es realmente importante en la vida.