¡Qué papelón!
Un comunicado oficial de la Embajada de Israel en Panamá desbarató las revelaciones de una testigo protegida que atribuyó al exdirector de la Policía, Gustavo Pérez, el manejo de pinchazos telefónicos. El comunicado afirma que Pérez no fue entrenado en Israel en el espionaje telefónico, sino que concurrió con funcionarios panameños a un seminario sobre desastres naturales. Demostrando la concertación de los canales de televisión progobiernistas, la supuesta testigo protegida fue entrevistada el mismo día y a la misma hora. Los periodistas que la entrevistaron han hecho un tremendo papelón ante la audiencia al confiar en la dudosa veracidad de una persona que ocultó su identidad para lanzar imputaciones que podrían interpretarse como calumniosas por la parte afectada. Las confidencias de alcoba suelen alimentar bochinches que más perjudican a los que las transmiten en forma pública.
Una vez más se exponen las pruebas de los servicios mediáticos utilizados para lanzar injurias y calumnias por abanico, respondiendo a directivas de las altas esferas políticas y judiciales, creyendo que así denigran el honor de exfuncionarios del gobierno anterior y abren las puertas judiciales para poder llevarlos a las instancias judiciales. Sin embargo, desmentidos de la envergadura de una misión diplomática extranjera producen efectos contrarios a los buscados debido a que los acusados se limpian de polvo y paja y se desacreditan los acusadores. La desinformación periodística sistemática se aplica para acusar como para ocultar las noticias de los desmentidos. Los canales de TV no dieron cuenta suficiente del enérgico desmentido de la Embajada de Israel y ya no volvieron a repetir la entrevista a la testigo protegida. Los diarios coludidos en la desinformación progubernamental siguen la línea de los manipuladores. Se dice que la verdad siempre es la primera baja en los conflictos. Y esto ocurre en el periodismo de calle arriba y calle abajo sistemáticamente instrumentado.
La nueva titular del Ministerio Público debutó con el pie izquierdo con este caso. ¿ Por qué se protege el testimonio cuestionable de quien admite relaciones sentimentales extraoficiales con el imputado? ¿Por qué no se protege la impersonalidad de imputaciones temerarias? ¿Por qué no se protege el honor de las personas naturales sin investigar apropiadamente las causales de las imputaciones? Al parecer, detrás de la acusación contra Moncada Luna hubo personas allegadas al despacho del magistrado presumiblemente responsable del uso ilícito de documentos personales. A otros funcionarios comprendidos en investigaciones del Ministerio Público se les imponen canjes de acusaciones contra directivos de alto nivel por condenas benignas. Esta clase de colaboraciones de testigos deslenguados tiene una notoria impregnación política distorsionadora de los fueros de la administración de justicia.
Pero la estrategia de enlodar a los rivales a cualquier precio, convirtiendo los medios electrónicos en tribunales de justicia más bien salpica a los autores intelectuales y materiales de la manipulación. La pérdida de la credibilidad ante la opinión pública no puede ocultarse. El papelón de la testigo encubierta y la minimización del desmentido diplomático son fuentes de críticas de la sociedad civil cada vez más indignada. Vivimos en una sociedad teledirigida en la que la video-política miente deliberadamente para crear imágenes falsas de la realidad.