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¿Qué pasó en Changuinola?


Comparto con ustedes extracto del informe de la visita a Changuinola -los días 1 y 13 de julio- de Mariela Arce del Centro de Estudios y Acción Social Panameño, miembro de Alianza Ciudadana por la Justicia, como parte de una delegación de la Defensoría del Pueblo.

En su informe, Arce expresa que: “En base a los distintos testimonios e informaciones identificamos los siguientes momentos del conflicto… Se dio un primer momento de acciones pacíficas e intentos de negociaciones y diálogos… su momento cumbre con una marcha el 29 de junio… participaron cerca de 12,000 personas. Esta gran marcha casi no se difundió en el país.

Un segundo momento… un paro de 48 horas de advertencia para lograr un escenario de negociación, y en donde no se recibieron respuestas positivas.

“Dadas las circunstancias se desarrolla un tercer momento donde en Asamblea General se aprueba el paro indefinido. Es en este contexto donde a partir del jueves 8 de julio se da inicio a la represión y los enfrentamientos de la policía contra los miles de activistas (7,000 aproximadamente según cifras de la policía). El viernes se hizo otra marcha masiva se calculan 10,000 personas. Luego terminó en represión.”

Para los sindicalistas “la intransigencia del Presidente obstaculizó las negociaciones, nadie deseaba la masacre que se dio”, se reconoce que los acontecimientos se les escaparon de las manos a los dirigentes...

“Durante la negociación con el gobierno que duró cinco días, los líderes observan dos etapas, la primera donde se envía a la Ministra de Trabajo y se empeora la situación por “la actitud vulgar irrespetuosa, discriminadora” de esta funcionaria; y posteriormente otra etapa donde llega el Ministro Papadimitriu y el vicepresidente Varela y el presidente de la Asamblea, el diputado Muñoz. En este segundo momento se observa la falta de coherencia entre el Presidente y sus negociadores, pues mientras éstos usan un lenguaje de revaluar la ley y los artículos que atañen a derechos laborales, el presidente da declaraciones de que no se cambiará nada, esto dificultó las negociaciones…”

“En el hospital en una de las salas estaban los heridos que entrevistamos, todos con heridas de perdigones en la cara…”

“En la Policía Nacional nos atendió el Sub Comisionado De Gracia, y los oficiales Miranda de la zona de Veraguas y García de Panamá, que llegaron de refuerzo… Dicen que solo usaron armas de bajo impacto y ninguna arma con proyectiles salvo los perdigones… a nuestras preguntas sobre las heridas en la cara y dijeron que fue producto de que la gente se acercaba demasiado, por eso los perdigones les dieron en las caras… “En relación a las muertes, los policías solo reconocen dos muertos, pero la población habla de seis o de ocho… Niegan que impidieran atención médica a los detenidos pero si aceptan que andaban buscando a los heridos con perdigones para “indagarlos”…

“Siempre existió un cerco informativo sobre los acontecimientos, los corresponsales son hoy mal vistos por las organizaciones, pues cubrían todos los hechos, se les daba acceso a las informaciones por parte de los líderes y casi no salían las noticias en los medios nacionales, pues en Panamá se les censuraba, evidenciando la ausencia de información libre y veraz y los conflictos de intereses entre dueños de medios y sus vínculos con el gobierno.

“La mayor parte de las víctimas son hombres jóvenes que tienen heridas de la cintura para arriba con énfasis en la cara…Los entrevistados de sociedad civil concuerdan que se dio un uso “exagerado de la fuerza”, “se volvieron brutos”, los policías dispararon hasta que se les acababan las municiones.

“Esta experiencia ha manchado de sangre la gestión del actual gobierno y ha traído de un solo manotazo los recuerdos de la Dictadura militar, el pueblo bocatoreño, los pueblos indígenas, lloran y piden justicia para sus muertos y heridos con daños permanentes.”