¿Qué pretenden?
En España existe una crisis social en la que abundan las necesidades básicas de miles de familias. En este momento no debaten sobre cosas triviales ni siquiera piensan en los partidos políticos.
Sus cabezas están en otro lado. Muchos no tienen trabajo desde hace meses y están a punto de perder sus casas. Sus hijos son sus prioridades, mientras intentan desesperadamente conseguir unos cuantos euros para comprar alimentos.
Los principales medios de comunicación en el país europeo llenan sus páginas con historias dramáticas que reflejan la realidad de esas familias. En su momento devengaban excelentes salarios y podían disfrutar de lujos. Todo cambió radicalmente. La crisis española, impulsada por la caída abrupta del sector inmobiliario y el desplome de los bancos, ha llegado a niveles escandalosos. La cifra de desempleados se cuenta en millones y no existe a corto plazo ninguna buena noticia.
Mientras en ese país, considerado uno de los más desarrollados de Europa, luchan por sobrevivir, en Panamá muchos se han dedicado a provocar una crisis social. Los dirigentes de partidos políticos de oposición solo hablan de los problemas del país y se olvidan del crecimiento (10.5%).
Utilizan las debilidades de Panamá como nación para hacer fiesta con la única intención de llegar al poder en el 2014. No le hacen daño a un gobierno, le están causando un perjuicio al país.
Por qué insistir en generar un clima de inestabilidad, cuando en verdad existen las condiciones para seguir siendo exitosos. Dediquen su tiempo a proponer para mejorar y reconocer cuando existen cosas buenas. Concentren sus esfuerzos en reforzar el sistema educativo y trabajar en un solo sentido, porque cuando llegue una crisis, de seguro afectará a todos sin importar si están afiliados a un partido político.