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Quebrada Fantasma, un caso serio de contaminación


Para quienes a diario transitan por la carretera Boyd-Roosevelt (Panamá-Colón), es conocido ver que en la frontera entre los corregimientos de Sabanitas y Cativá, provincia de Colón, se comienza a notar la quebrada Fantasma corriendo al borde de la carretera. Esta es la quebrada que ante frecuentes lluvias se desborda y causa inundaciones que afectan a poblaciones en Colón.

La quebrada Fantasma nace en la parte trasera de la Barriada del Maestro, corregimiento de Sabanitas. Su cauce avanza hasta el corregimiento de Cativá y comienza a pasar cerca de unas 10 barriadas, como: Vista Alegre, Martin Luther King, Alborada, San Martín, Villa Guadalupe, San Pedro, Guayabal, entro otras.

Esta quebrada arrastra consigo grandes volúmenes de aguas residuales procedentes del uso humano diario, incluyendo aguas de excretas provenientes de alcantarillas de las barriadas mencionadas. Las aguas residuales constituidas por excretas, son portadoras de coliformes fecales como Escherichia coli, Citrobacter sp., Klebsiella sp., Enterobacter sp., y hay una probabilidad de 50% de encontrar Salmonella sp. en estas. Todos agentes patógenos.

Los acueductos deberían conducir el agua a los tanques sépticos residenciales. Sin embargo, estos acueductos tienen un diámetro demasiado pequeño para la cantidad de casas construidas vertiendo residuos en cada barriada y están obstruidos por material sólido e insoluble en agua depositados por los mismos moradores. En el caso de los tanques sépticos, estos están colapsados o están a punto de colapsar, pues diariamente reciben unos 140 mil galones de aguas residuales provenientes de alrededor de 350 residencias en cada barriada, cuando inicialmente fueron construidos para soportar un máximo de 100 casas. Además, estando colapsados, las aguas negras también llegan por lixiviación hasta la corriente de referida quebrada (o sea, se pasan a través del terreno) sin ningún filtro que disminuya altos porcentajes de residuos orgánicos e inorgánicos.

Esto quiere decir que las inundaciones de esta quebrada no solamente son portadoras de sedimentos lodosos y grandes desechos sólidos, sino que también puede tener materia orgánica, metales pesados y contaminantes químicos específicos, además de potenciales agentes patógenos como bacterias y virus.

El saneamiento ambiental no es solo responsabilidad de las autoridades competentes. También es responsabilidad de los residentes. El 50% de las causas que originan el problema provienen de la obstrucción por material insoluble, dentro de las tuberías de desagüe. Algunos moradores están utilizando los desagües como un vertedero de basura alternativo.

A las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, quienes están anuentes a este tema y, al Ministerio Obras Públicas, que está dragando y canalizando el cauce de la quebrada Fantasma, le comunicamos que existe también el riesgo de salud pública con las aguas de excretas con coliformes fecales que pueden causar desastres colectivos como epidemias, las cuales serían mejor prevenir que lamentar, entendiendo que Cativá es el segundo corregimiento con mayor población en el distrito de Colón, con 9,493 viviendas y 34,558 personas ocupando estas, de acuerdo al censo nacional del 2010.