A quien concierne
En mis escritos anteriores siempre estoy tratando de enviar un mensaje a todos los lectores de este periódico. (Estoy segura de que existe un porcentaje alto de la población que lo lee cada día).
Bastión de la verdad, donde podemos asirnos los que creemos en la democracia, en la libertad de expresión, los que creemos que todavía estamos a tiempo de decidir ser mejores ciudadanos, manejar nuestras aptitudes con valentía ante los errores que se cometen a diario no solo con la justicia, con el abuso del poder, con el abuso y maltrato a los que más tienen, en detrimento de los menos fuertes que lastimosamente en este momento son más.
A quien concierne dar el paso hacia delante en la lucha por mejorar nuestra calidad de vida es a nosotros, el pueblo panameño, de clase media, media baja, y todas las medias que se nos ocurran y que ya pronto desaparecerá si no gritamos alto y claro "a quien concierne" que basta ya de tanto abuso. Que nos pongamos hombro a hombro a luchar por la competitividad económica, por el turismo, por el agro, salud, educación, seguridad.
Estamos dejando huérfano de talento a nuestro país porque se quiere tener una población enferma emocionalmente, decaída, triste, ignorante?. Señores administradores de la cosa pública, llámese poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, nosotros el pueblo, no les dimos un cheque en blanco para que ustedes a dos años prácticamente de su mandato no hayan logrado una integración justa y de trabajo honorable para que todos los ciudadanos de esta mi patria pequeña vivan de forma justa.
Inconcebible a todas luces, siendo un lugar tan pequeño y muy valiente, con tanta riqueza sostenida, exista tan marcada desigualdad económica, que lastima y carcome lo más profundo de nuestro ser. La vida te da sorpresa y no queramos justificar después de hecho tanto daño decir que no hubo tiempo para seguir modernizando nuestra patria pequeña, porque se estaba ocupado impartiendo justicia. Justicia con el más lindo matiz de descaro y soberbia que nuestra patria pequeña haya podido ver.
Revolcados próceres en su tumba fría llena de espanto sus caras, cuando hoy la patria que los vio nacer yace enferma, demacrada por la avaricia, venganza, rencor, resentimientos y sobre todo una soberbia rampante, encolerizada que nace de sus más bajos instintos.
Que mañana estos hombres y mujeres que hoy nos gobiernan no tengan que pagar caro el precio de su desidia, descaro, abusos y sean señalados como hoy lo hacen sin pestañear siquiera contra los que consideran sus enemigos solo por el hecho de no ser afectos a ellos.
A quien concierne, tomen nota que los periodos pasan y rezagados quedan en sus quebrantos llantos de dolor y luto sus hazañas lastimeras que hoy celebran.
"Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen". Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad.
Jubilada