¿Quiénes serán los próximos demagogos, frente a los masoquistas de siempre?
En cada quinquenio gubernamental, después de los dos primeros años de gobierno salen a relucir las primeras fusiones de partidos políticos en alianza, los cambios de elementos a otros partidos como quién se cambia de ropa interior, comienzan las ofertas de cambio en base a puestos públicos sobre todo en los cargos de elección popular.
En ese episodio preelectoral los partidos tanto de oposición como del gobierno comienzan a mencionar y sondear nombres presidenciables sujetos a los intereses del partido y de sus figuras más representativas, es decir dichas postulaciones están comprometidas con los intereses sociales, políticos, económicos, personales y familiares de su alta cúpula del partido.
Dichas maniobras están avaladas por elementos sin dignidad personal y política solo con el propósito de lucrar del Estado y del patrimonio de la Nación mientras dure el período de gobierno. Pero es mucho más penoso observar la actitud de algunos masoquistas haciendo filas en cada torneo electoral como hatos de ganado para después oírlos quejándose del incumplimiento de sus promesas políticas y personales y de la indiferencia de sus líderes.
Los políticos demagogos en sus campañas electorales hacen promesas utópicas a fin de alcanzar los votos que los convierten en las figuras más importantes del país, para lucrar de los privilegios y canonjías de la nación mediante las leyes impopulares e impositivas.
Sin embargo, el pueblo después de haber cumplido su deber cívico del voto popular, hoy está en la espera de ver cumplida sus promesas como es el caso de bajar el costo de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana, la delincuencia, el crimen por las drogas, la práctica del juega vivo, la proliferación sin control de celulares, al alto consumo de licor en las abundantes fiestas populares, los casinos y bingos nacionales; el cual está afectando la moral, la economía y la estabilidad de la familia panameña.
Un llamado a los sindicatos y gremios de profesionales a trabajar por el bien de la patria y no solo por sus intereses personales. También vale la pena hacer un llamado patriótico a los críticos de oposición de hacer críticas con base y moral.
El gobierno como ente principal de la nación debe poner orden en la sociedad con respeto a la justicia y los derechos de cada cual, siempre y cuando la sociedad respete los derechos, las leyes y la Constitución Nacional.
