Realidad de los privados de libertad
Celdas improvisadas, sobrepoblación de reos, suciedad, mala alimentación, poca atención médica, peleas mortales, pocos custodios, larga espera en las condenas y una falta de programas de resocialización es la realidad que viven los privados de libertad de mi Panamá.
Resulta un poco patético hablar de la forma cómo se promociona a Panamá a nivel mundial (sin contar con los últimos acontecimientos que nos han sacudido), nos damos a conocer por contar con un centro bancario internacional sólido, un crisol de razas, el Canal de Panamá, que está próximo a inaugurar su tercer juego de esclusas, entre otras. Hablamos de crecimiento y desarrollo, pero si volteamos nos estrellamos de cara con la realidad de que las personas que tienen un alto poder adquisitivo son los que solo sienten un rasguño de la realidad de estos privados de libertad porque se les otorga otras medidas cautelares. Lo triste es que no es un secreto a voces, y que no he visto la intención de ningún gobernante en tomar la batuta y tratar de hacer una transformación con una parte de la población, en la que muchos han cometido errores nefastos, otros no tantos, pero que dentro de todo, merecen una oportunidad de cambio, pero que está muy lejos de convertirse en realidad.
Haciendo énfasis en la detención preventiva, entendemos que tiene propósitos importantes en los procesos judiciales, sin embargo, en la práctica podemos ver que muchas personas que se presumen inocentes se ven atrapadas en este cuello de botella. En Panamá es común esta práctica, lo que nos ha colocado dentro de la región latinoamericana con un índice de 60.8% de detenidos en espera de juicio, precedidos de Bolivia con un 83.6%, Paraguay 71.2%, Haití 67.7%, Venezuela 66.6%, República Dominicana y Uruguay con un 64.7% y 64.6 % respectivamente. Este porcentaje es una falla que nos está indicando que debemos hacer una revisión del sistema. Es sumamente devastador para nuestro país que en informes de organizaciones de Derechos Humanos y el mismo Gobierno reporten que estos detenidos pueden pasar largos periodos de tiempo sin incluso haber presentado cargos en su contra.
Es impresionante lo que reflejan las cifras de detenidos en lo que va del 2016 (17,137) en comparación con años anteriores. Estamos hablando en términos porcentuales de un incremento aproximado de un 10% por año y solo el 40% ha recibido condena. Es para nuestra sociedad aún más alarmante el hecho de que el 54% de estos detenidos corresponde a rangos de edad entre los 18 y 30 años.
El Ministerio de Gobierno habla de una reforma que en teoría combatirá estos problemas presentes en las 22 cárceles de Panamá.
También sé de la esperanza de que con la implementación del Sistema Penal Acusatorio se resuelva la mora judicial y el hacinamiento y se logre un sistema carcelario humanitario.
El Nuevo Sistema Penal Acusatorio
Es un sistema que busca responder en corto tiempo las denuncias de delitos. Tanto el fiscal, la defensa y la víctima tienen igualdad de oportunidades para ser escuchadas y las decisiones están a cargo de un juez independiente e imparcial. También permite que la víctima y el acusado lleguen a acuerdos mediante la mediación y la conciliación, pero en aquellos delitos como lesiones personales, hurto, estafa, calumnia e injuria, entre otros.
Por el momento, el nuevo sistema solo se ejecuta en las provincias de Coclé, Chiriquí, Herrera, Los Santos y Veraguas. Se tiene estimado que para septiembre, el mismo se extienda a la provincia de Panamá, Panamá Oeste, Colón, Darién, y las Comarcas Guna Yala, Emberá Wounaan, Madugandi y Wargandi.
Con este nuevo sistema, el Ministerio de Gobierno espera en gran medida darle un respiro al hacinamiento que se tiene en las cárceles actualmente siendo los casos más expeditos. Amanecerá y veremos.
La Reforma
El Ministerio de Gobierno ha puesto en marcha desde mediados del 2014 una reforma que busca el fortalecimiento institucional, resocialización de los reos, acondicionamiento de las cárceles, y agilización de sus procesos judiciales. María Luisa Romero, viceministra de Gobierno informó en una entrevista que la reforma penitenciaria fue confeccionada con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y que contó con el aporte de asesores chilenos, la Policía Nacional y del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Ministerio Público.
Me sumo a las organizaciones que luchan por un mejor amanecer para los reos y urge que el Gobierno tome serias medidas en el asunto para reducir esta pesada carga a la sociedad y a las personas inocentes que se encuentran en esta situación. Hay que establecer bases y políticas para que estos procesos sean más ágiles, aportando a las instituciones del personal idóneo para realizar las investigaciones pertinentes y poder dar una solución temprana.
No podemos seguir manteniendo en nuestras cárceles a personas que paguen una condena y salgan a la sociedad sin un cambio de mentalidad, sin un apoyo, sin valores, para que a la semana queden haciendo lo mismo. Es tiempo de cambios, pero cambios que urgen un ahora.
Estudiante de Maestría en Dirección de Negocios con énfasis en Gerencia Estratégica.