Reciclaje: los colores de la vida
El incremento de la población mundial y los altos niveles de consumo genera un aumento de los desechos, lo que se ha convertido en un problema mundial y urge que los consumidores sean proactivos y tomemos conciencia de la problemática e iniciemos la selección de los desechos en nuestros hogares.
Tenemos todos que garantizar la sostenibilidad del planeta, lo que exige que actuemos con responsabilidad y dejemos atrás prácticas negativas en el manejo de nuestros desechos. Por ello es necesario que coloquemos la basura en su lugar y liberemos a nuestras fuentes hídricas de los desechos que generamos.
El Día Mundial del Reciclaje comenzó a celebrarse en el año 1964, en el Estado de Texas, Estados Unidos. Posteriormente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) establece el 17 de mayo como Día Mundial del Reciclaje, con el fin de promover en los habitantes del planeta una mayor responsabilidad, no solo desde la perspectiva del ciudadano consumidor, sino de aquel que extrae la materia prima y del que la transforma para su consumo. A partir de 2009, a través de la Ley 59 del 2 de octubre de 2009, se instituyó en nuestro país.
El reciclaje es realizado por organizaciones no gubernamentales y empresas, las cuales se dedican a reciclar latas de aluminio, papel blanco y de colores, papel de periódico, envases tetra pack, radiadores, baterías y una amplia variedad de enseres en desuso.
En los últimos años se inicia una práctica de clasificación estableciendo cinco envases de los siguientes colores: azul, para los papeles (cartones, cajas o envases de alimentos, papel periódico, revistas y folletos publicitarios); amarillo para depositar plásticos y latas (refrescos y de productos de alimentación); verde para depositar envases de vidrio absolutamente; rojo para desechos peligrosos (baterías, aerosoles y productos tecnológicos).
Es importante organizarse como comunidad, barrio, e iniciar un proceso de clasificación de la basura y contactar a las fundaciones y empresas las cuales las adquieren en calidad de compra o donación a precios que oscilan entre B/ 0.50 la libra de lata hasta B/ 2.00 la libra de baterías.
Esta es una actividad muy interesante, ya que a la vez que se generan divisas, nos impulsa a ser consumidores responsables y al fomento de la regla de las 3R que es: reducir, reutilizar y reciclar, y de esta manera, todos contribuimos a mantener un mundo mejor y más limpio.