Recursos públicos
Los políticos panameños hacen lo que sea para salir en cualquier medio de comunicación social entregando dádivas al pueblo, haciendo ver que provienen de su bolsillo.
Causa repulsión ver programas televisivos en los que la publicidad es primordialmente pagada con fondos públicos para observar a ministros de Estado y diputados posando en la entrega de un bien o en la prestación de un servicio.
Esta actitud encuadra perfectamente en la definición de corrupción que han adoptado organismos internacionales: “Corrupción es el abuso de la autoridad pública con el fin de obtener beneficios privados”.
Es evidente que varios ministros y diputados entraron hace rato en campaña, utilizando recursos públicos.
Provoca indignación ver cómo personas, provenientes primordialmente de áreas rurales, tienen que hacer largas filas y soportar discursos políticos para recibir una ayuda que el Estado debe brindarles sin ningún tipo de condicionamiento.
Por denuncias de diputados de oposición, el país conoce que hay preferencia y hasta chantaje en la asignación de obras para las comunidades, dependiendo de la filiación política de sus autoridades locales.
Este perjudicial manejo de los recursos estatales impide que las obras lleguen al sector de la población que más las necesita, con lo cual se trastoca la inversión social y se le condena perpetuamente a la pobreza.
El caciquismo, el compadrazgo y el tráfico de influencias que se registra cuando recursos públicos son puestos a merced de políticos atentan directamente contra las bases de la institucionalidad democrática.
La discrecionalidad en el manejo de estos recursos se desvía de los principios básicos de la gestión pública y conduce al manejo ineficiente del Estado.
Y todo esto ocurre frente a la mirada pasiva de la Contraloría, que parece desconocer el Artículo 280 de la Constitución Nacional, que la obliga a fiscalizar el buen uso de los recursos públicos. Ojalá llegue el día en que nuestros pobres no dependan de los intereses políticos para solucionar parte de sus problemas.
