default

Red eléctrica para conectar a comunidades

Por: Redacción 24/11/2014

Secretaria de Estado Auxiliar para Asuntos del Hemisferio Occidental; enviado especial interino y coordinador para Asuntos Energéticos Internacionales y representante especial para Asuntos Comerciales y Empresariales, Departamento de Estado de los Estados Unidos, respectivamente*.

Los mercados energéticos del hemisferio occidental están en un periodo de gran transformación, aprovechando las oportunidades para reformar y ampliar la producción energética, integrar economías, crear empleo, y mejorar la estabilidad y la seguridad ciudadanas. Estados Unidos ayuda a catalizar y apoyar un crecimiento económico más sostenido y equitativo.

No existe otro lugar donde esta visión de crecimiento económico ofrezca mayor potencial que el sector eléctrico de América Central, donde tienen la oportunidad de construir un futuro energético limpio, fiable y asequible al conectar redes eléctricas a través de fronteras y desarrollar un mercado eléctrico regional.

Sin embargo, sin ella las empresas no podrían competir en la economía mundial de hoy, y la prosperidad quedaría fuera del alcance de muchos trabajadores y sus familias.

Los presidentes Obama, y Santos de Colombia, y los otros líderes de la región acordaron en la Cumbre de las Américas de 2012 hacer los suministros eléctricos más limpios, fiables y asequibles mediante la ampliación de las interconexiones eléctricas e incrementando la generación energética de bajas emisiones de carbono. Se estableció un plazo límite de diez años, de conformidad con la iniciativa Conectando las Américas 2022, o Connect 2022.

Desde el 2012, los Estados Unidos, Centroamérica, Colombia y México han laborado para llevar adelante la visión de Connect 2022. El presidente Obama y el vicepresidente Biden han participado con líderes regionales en lograr el apoyo para la integración energética. Como dijo el presidente Obama en Costa Rica en 2013, “todo el mundo se beneficia de un flujo más libre de electricidad a través de las fronteras.”

Nuestra diplomacia energética une a los que hacen políticas públicas con el sector privado para identificar un camino claro a seguir. La asistencia técnica financiada por los EE. UU. ayuda a los reguladores y operadores de redes centroamericanos a cumplir con sus requisitos de inversión en el sector energético, como con sus metas para una energía limpia.

Los resultados son alentadores. El año pasado el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (Siepac) adoptó reglas para el comercio energético transfronterizo que desprendieron un gran crecimiento del mercado eléctrico regional. Un mercado más activo facilitará la sustitución de la producción generada por gasoil sucio y caro con fuentes energéticas más limpias y más baratas, ya sean energía renovable o gas natural.

Y el mes pasado se terminó el último tramo de línea regional de transmisión del Siepac, un logro que vincula a seis países centroamericanos y forma la columna vertebral del mercado regional. Ya se ha utilizado la línea del Siepac para canjear energía en momentos de escasez, manteniendo así abiertas escuelas y empresas en vez de sufrir por los apagones causados por sequías.

El resultado es que la infraestructura energética se encuentra hoy conectada desde Canadá hasta Panamá.

Pero todavía queda por hacer. Se pagan las tasas eléctricas más altas en Centroamérica y estos altos precios frenan el desarrollo económico y la inversión extranjera directa.

América Central necesita actualizar e integrar la capacidad de transmisión nacional y regional, perfeccionar las reglas del mercado y atraer inversión. Si Colombia y Panamá avanzan en la interconexión eléctrica planificada, los mercados andinos estarían conectados a Centroamérica, y se incrementaría el tamaño del mercado y las oportunidades de inversión para todos. Si además la región introduce el gas natural, tendrá que establecer reglas claras y previsibles.

Estos cambios no son fáciles: algunos requieren decisiones políticas difíciles. Pero el resultado valdrá la pena: más competencia, mayor eficacia, menores precios para los consumidores, oportunidades nuevas y atractivas de inversión, y aumento de la competitividad.

También afectará a millones de vidas y de inmediato. Una vez conectados los pueblos a la red energética, los niños podrán enseñarles a sus padres cómo se usa una computadora, los servicios médicos podrán almacenar cadenas frías de vacunas y la cocina eléctrica mejorará la calidad del aire y la salud de las familias.

El pasado 4 de noviembre, el presidente Pérez Molina, de Guatemala, recibió a los responsables de las políticas y reguladores del sector energético en la Cumbre de Inversión Energética Mesoamericana Connect 2022 en la ciudad de Guatemala.

Los Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial apoyaron firmemente esta Cumbre de Inversión para demostrar su progreso en la integración regional. Esta Cumbre de Inversión motivó a todos a trabajar arduamente para avanzar los objetivos de Connect 2022 y darles a los ciudadanos de las Américas la oportunidad de prosperar.

Centroamérica ha dado un gran ejemplo al hemisferio al completar la línea Siepac. Ahora se tiene que permitir que la energía fluya por las líneas para reducir precios, impulsar el crecimiento económico, atraer la inversión necesaria, y llevar a una integración regional más amplia. Felicitamos a la región y esperemos conseguir la visión de nuestros presidentes para conectar a las Américas para 2022.

Edición Impresa

Jueves 6 de agosto de 2026