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Reflexión crítica sanitaria


César Quintero Sánchez (opinion@epasa.com) / Doctor.

Nadie duda que se hace impostergable una Reingeniería del Sistema Sanitario Panameño, porque la provisión de los servicios que se le dispensan a las personas y al ambiente asumiendo como válidas todas las excusas o atenuantes que se puedan tener, deja mucho que desear.

Lo que pasa es que, durante 23 años para solo contar con nuestra historia luego de la invasión que ahora nadie pidió, se nos han venido planteando soluciones y remedios a múltiples problemas nacionales, que han resultado peores que la enfermedad. Como muestras; la electricidad, la telefonía, los puertos, los corredores Norte y Sur, en fin las privatizaciones del sector público, que solo han cambiado un oligopolio o monopolio estatal por uno privado.

Para que este estado de duda metódica cambie, tendrá que darse algunas muestras de transparencia, honestidad e integridad que al parecer no están en la Agenda de ninguno de los partidos políticos vigentes ni en el seno de la sociedad civil.

Recuerdo las premisas de Adam Smith cuando enunciaba una teoría que creo ni el mismo creía, de que “ había que dejar libres a la fuerzas del mercado pues una mano misteriosa guiaría a los empresarios hacia el bien común”. La verdad es que en mis 63 años de vida, las únicas manos que he visto actuar, son aquellas que han hecho posible acumular riquezas inexplicadas en cuentas bancarias y bienes, que antes eran desiertos de Sarigua y ahora son lagos Gatún.

Yo no entiendo cómo se puede pretender mejorar la salud de nuestro pueblo contratando a empresas con o sin fines de lucro, para que se encarguen de una limitada provisión de servicios de salud a las comunidades más postergadas del país, consumiéndose en estas actividades millonarias sumas de dinero, cuando históricamente las Regiones de Salud lo han hecho de manera adecuada y suficiente.

Lamentablemente cualquiera medida que se pretenda implementar en el Sector Salud tendrá el prejuicio del sector que lo evalúa. Todo el mundo dice que hay que cambiar, pero al parecer cada grupo o gremio se está esforzando en proponer cosas que no sean aceptadas por nadie más. Mientras tanto se sigue muriendo la gente, porque la muerte no aguarda a que se provean los medicamentos, te den la cita dentro de 6 meses con el especialista, te consigan una cama para hospitalizarte o te puedan operar dentro de un año.

Para terminar me permito una breve reflexión sobre un excelente artículo que tuve la dicha de leer, titulado “ Insultos Públicos y Abrazos Privados “, en donde se comenta lo que todos sabemos desde hace décadas; que los diferentes candidatos quinquenales a los altos puestos de elección o designación en este país, son todos amigos, compadres, socios o primos, así las cosas; para que tanto zafarrancho pre-electorero si da lo mismo votar por cualquiera, pues al final todo queda en familia. ¿O no?

Doctor.