Reforestar para la vida
Nosotros, los panameños, hemos venido sufriendo hace unos años para acá la falta de agua, que es la consecuencia de la tala indiscriminada de árboles. Cada día hay menos agua.
Por eso y con todo respeto me atrevo por este medio a proponerle al próximo presidente de la República que resulte elegido, que tan pronto llegue a la Presidencia, tenga a bien emprender de inmediato la reforestación, si es posible, bajo los siguientes puntos:
1. Reforestar los cerros que circundan las ciudades.
2. Reforestar a cada lado de las carreteras.
3. Reforestar alrededor de las hidroeléctricas.
4. Reforestar lo más posible las riberas de los ríos y quebradas.
5. Crear una oficina de vigilancia permanente y sostenida, con el fin de evitar la destrucción de los manglares.
6. Vigilar los permisos para tala de árboles, por cada árbol exigir sembrar tres (3).
7. Castigar a los que sin permiso entran a las fincas, talan los árboles y los venden.
CON EL FIN DE REFORESTAR, LANZARON SOBRE LOS CERROS SEMILLAS DE ÁRBOLES. AL CABO DE UN AÑO Y MEDIO TODO VOLVIÓ A LA NORMALIDAD, LLUVIAS Y AGUA.
La oficina de vigilancia podría mandar inspectores a observar si se cumple con la disposición de sembrar 3 árboles por uno.
En la ciudad de David, provincia de Chiriquí, se han extendido mucho las nuevas barriadas, lo cual a su vez aumenta la demanda de agua potable para uso de todas esas nuevas casas construidas, pero no hay suficiente.
Para mejorar esta situación en las nuevas barriadas, se deberían construir veredas con árboles y, además -si fuera posible- sembrar un árbol por cada casa construida.
Tuve conocimiento de un caso de una panameña que vivió diez años en un pueblo de Costa Rica, donde había mucha escasez de agua, suministro que solo recibía de una a tres de la madrugada, por lo que los pobladores decidieron en una reunión que hicieron, con el fin de reforestar los cerros y más, llenar cantidad de globos con semillas de árboles y lanzarlos sobre los cerros circundantes.
Al cabo de un año y medio, todo volvió a la normalidad, lluvias y agua.
Esa experiencia tal vez podría ser aplicada aquí en Panamá.
Tengo la esperanza de que este llamado sea tomado en cuenta para el próximo año 2014.