Reforma constitucional y cambio político
Se adelanta un conjunto de trabajos dedicados a analizar las alternativas de una posible reforma constitucional en Panamá. Sería el fruto de un equipo de trabajo interdisciplinario que reúne a constitucionalistas, políticos y representantes de la sociedad civil, que se presentará en primera instancia a la “Comisión de Notables”, luego a la Asamblea Nacional y, finalmente, sometido a un referéndum.
A diferencia de lo que sucede en las democracias avanzadas, donde los conflictos se concentran en la discusión de los resultados reales o eventuales de las políticas, en nuestra incipiente democracia, los conflictos alrededor de las reglas del juego político a través de las cuales se legitiman las decisiones ocupan un lugar central. El debate institucional en Panamá tiene lugar en un contexto caracterizado por la necesidad de, por una parte, dar respuesta a las demandas sociales en el marco de una crisis económica de dimensiones inéditas y, por otra, establecer un consenso sobre el régimen que permita mantener los actores dentro del juego democrático.
La generalizada fragilidad de las instituciones políticas sugiere un diagnóstico cauteloso sobre el futuro de nuestra democracia.
Los síntomas más visibles de esa fragilidad son la presencia de partidos que actúan como maquinarias electorales orientadas a ganar las elecciones antes que como instrumentos de gobierno, de regímenes presidencialistas autoritarios, de organizaciones de la sociedad civil débiles y de una fuerte indiferenciación del Estado respecto de sectores económicos y sociales, al punto de que el Estado se convirtió en el centro de la protesta social.
Con el objetivo común de enfocar los fundamentos y los problemas que enfrenta la reforma constitucional, los trabajos debieran incluir las siguientes contribuciones: presentar una propuesta de reforma del sistema presidencial, abierta y flexible, consistente en fórmulas que, sin alterar las bases fundamentales del presidencialismo, atenúen su impacto disfuncional sobre el proceso de gobierno y la consiguiente erosión de la credibilidad del régimen.
Como señala el Dr. Carlos Bolívar Pedreschi en entrevista concedida a la periodista Isabel Díaz: “Panamá no necesita una reforma a su Constitución, pero sí a la constitución moral de sus líderes políticos. Considera que para dar respuesta a los graves problemas sociales no es necesario cambiar un artículo de nuestra Carta Magna, como tampoco la cantidad de votos asegurará la capacidad de quien dirija los destinos de la Nación. La esencia está en respetarla”.
