Reformas electorales, vida o muerte de los independientes
Todavía no se define a estas alturas las nuevas reglas o reformas electorales cuando supuestamente ya discutidas en el Foro Pro Reformas Electorales, donde a la postre resultó ser todos por igual en contra de los independientes, lo único que se nos aceptó fue el derecho a plantear, sustentar y compartir la importancia y necesidad de la participación de los independientes en la vida electoral de nuestro país para consolidar una verdadera democracia representativa, incluyente y con las mismas oportunidades; como era de esperarse cayó en oídos sordos. Dicho foro se centró en la parte de la repartición económica de los dineros otorgados por el Tribunal Electoral para los partidos políticos. En fin, este grupo mancomunado trazó su lineamiento clásico entre los empresarios y sus eternos beneficiados, los políticos con sus padrinos los magistrados del TE, que siempre han sido miembros de sus respectivos partidos políticos alternantes. De esa forma se encargaron de neutralizar y minimizar a los independientes cuando las únicas propuestas que presentamos fueron el 1% de la población para inscribir, libros móviles y un presupuesto modesto dirigido en su mayoría hacia el debate.
En alguna ocasión nos manifestó el exmagistrado Guillermo Márquez Amado, que las elecciones fueran sin dinero y máximo de 3 meses de campaña como súmmum de un proceso electoral siendo la misma propuesta como una alternativa a las campañas tradicionales.. Cuando intentamos plantear que las elecciones debían hacerse sin dinero, algunos fuimos objetados y censurados en ese aspecto. El turno pasó al Tribunal Electoral donde sus magistrados, cuales príncipes en sus castillos, restringieron nuestro acceso utilizando el personal de seguridad, en su mayoría para impedir acercarnos a dicho recinto electoral. Estábamos preparados ya con anterioridad al torneo electoral pasado, el líder nacional Juan Jované y los distinguidos miembros de su organización política habían sido relegados, demandados y perseguidos abiertamente por este hoy desprestigiado TE con toda clase de ardides para desestimar la candidatura independiente o de libre postulación, debidamente constituida.
No fue fácil aun así con gran esfuerzo, mínimos recursos y gran decoro, la ciudadanía reconoció ese esfuerzo y con votos modestos, pero sanos, sin el respectivo clientelismo acostumbrado, sentamos un precedente histórico y que hoy los grupos económicos de poder ya ampliamente conocidos por todos, en franca alianza con la partidocracia y el TE, vuelven y arremeten contra este valioso instrumento de elección popular como lo es la candidatura independiente.
El turno ahora es de la Asamblea Nacional, que ya el presidente de la Comisión de Gobierno, Quibián Panay, está en mora por la discusión final de las malogradas reformas electorales. Toca a los ciudadanos decentes de nuestro país, así como a grandes pero pocos caballeros de la política tradicional, aupar, apoyar, defender los pocos pero efectivos requerimientos que necesitamos para perfeccionar las candidaturas de libre postulación.
Es de sabidas cuentas la intencionalidad manifiesta de sus detractores que su misión es mutilar y darle sepultura a una de las más relevantes formas de participación electoral, llevarla al sitial que le corresponde es, y ha sido, ardua tarea, de innumerables acciones jurídico legales, hasta el punto que la misma ha producido mártires que perecieron abrazando esta noble y altruista participación ciudadana. Depende de la concurrencia, participación, concurso de los sectores involucrados en esta importante discusión nacional, el futuro próximo de la vida o muerte de la extraordinaria candidatura independiente. ¡Acción!