Registro sanitario
La necesidad de centralizar en una sola entidad oficial especializada el registro de los medicamentos nacionales e importados vuelve a plantearse con motivo de la muerte lamentable de neonatos. En el gobierno de Martín Torrijos, la inexistencia del sistema riguroso de control de medicamentos fue la causa principal de la utilización irresponsable de insumos de naturaleza industrial en la elaboración de un jarabe contra la tos en el laboratorio de la Caja de Seguro Social, con saldo de muertes, intoxicaciones y otras consecuencias nocivas para la salud.
La administración de la CSS ha recurrido a la Organización Panamericana de la Salud y el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos para que se establezca qué medicamentos contribuyeron al deceso de los neonatos. También examinaron los análisis de las muestras en el Instituto de Medicina Legal, la Dirección de Farmacia y Drogas, el Instituto Gorgas y el Instituto Especializado en Análisis de la Universidad de Panamá.
Hay alternativas institucionales que pueden considerarse: renovar los equipos actuales, incrementar el personal técnico de la Dirección de Farmacia y Drogas, y crear una nueva entidad autónoma a cargo del registro sanitario de medicamentos. Cualquiera que sea la opción, debe ponerse término cuanto antes al incumplimiento de las normas sanitarias existentes, el cual puede conducir a nuevos riesgos para la vida y la seguridad de pacientes, por no contar con un exhaustivo registro de productos farmacéuticos.
Expertos recomiendan una política cautelosa en la importación de medicamentos extranjeros, por la irrupción en la industria farmacéutica de nuevos países que se caracterizan por la producción masiva de genéricos de bajo costo, sin garantías análogas a las de productos de marca de centros farmacéuticos tradicionales, de mayor costo unitario. Las dudas que pudieran surgir en el dilema de adquirir medicamentos de costos bajos de relativa garantía o los medicamentos clásicos podría ser resuelto por las investigaciones de un nuevo ente de control que tenga la potestad única de aprobar o rechazar la prescripción de medicamentos que no hayan pasado por el visto bueno oficial.
La OPS puede asesorar a las autoridades nacionales de salud en la implementación de nuevos modelos de investigación y análisis de los miles de medicamentos que circulan en el mercado farmacéutico. Al tiempo debemos ponernos a cubierto de posibles negligencias humanas en la administración de medicamentos suministrados en dosis inadecuadas.
El control no se agota en el análisis técnico, el medicamento aprobado debe reiniciar el ciclo de controles hospitalarios internos sobre la base de la exactitud científica del diagnóstico de la dolencia y la administración dosificada a cargo de auxiliares. Si el diagnóstico de la dolencia resulta errado, se arrastrará la cadena de errores en la aplicación de medicamentos improcedentes. Desdichadamente, existe casuística de errores de diagnóstico que implica a algunas clínicas privadas. La protección de la salud debe abarcar a nosocomios estatales y privados, por lo menos en el control de medicamentos que obligatoriamente deben ser prescritos por entes oficiales o por laboratorios debidamente certificados.