Regresar documentos sustraídos
El Pentágono ha pedido a WikiLeaks, la devolución de más de 70 mil documentos sobre la guerra de Afganistán, publicados por ese portal en la Internet y que, según ha reconocido el ministerio norteamericano de Defensa, ha causado un daño incalculable a los EE.UU. y a sus aliados. La revelación se produjo hace un par de semanas, cuando WikiLeaks hizo la publicación, no sin antes compartirla con influyentes periódicos de Inglaterra, Alemania y de la propia nación estadounidense. En ellos se publicaron revelaciones sobre situaciones ocurridas en esa guerra, no conocidas hasta entonces y que de hecho pueden haberse convertido en una nutritiva información para los cuerpos de inteligencia de la contraparte. Esos documentos pertenecen al gobierno de EE.UU. y fueron robados, según dijo el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, por lo que no sería equivocado pensar que WikiLeaks podría estar próximo a enfrentar serios problemas judiciales. Además de los 70 mil documentos publicados, WikiLeaks reserva todavía 15 mil. Todos deben ser borrados de la web, de acuerdo con la demanda de Morrell. Pero si bien las palabras del portavoz evidencian los problemas que WikiLeaks podría encarar, su intervención demuestra también la dimensión de las fallas de seguridad en el Pentágono, amén de las responsabilidades que se puedan derivar del hecho, y las consecuencias que puedan sufrir las tropas norteamericanas en su combate con el Talibán.
