Remedio peor que la enfermedad
Ya advertimos sobre el riesgo de prescripción por la actuación de las autoridades del Ministerio Público y Judiciales en relación con el caso de los envenenamientos con el jarabe para la tos preparado en el laboratorio de la Caja de Seguro Social. Esperar más muertes so pretexto de completar el expediente es a todas luces innecesario y pudiera dar como resultado la impunidad.
La investigación sobre las indemnizaciones a las víctimas del envenenamiento masivo tampoco debe ser obstáculo para la justicia, ya que debe llevarse por separado del tema penal, con la finalidad de identificar a todos los damnificados, con suficiente certeza de que la persona fallecida, murió como consecuencia de haber ingerido el jarabe fatal y de que se justifica una indemnización a los que le sobreviven.
Con la parsimonia con que parecen llevarse las cosas, podría ocurrir que prescriba la acción penal y que, además, se queden sin indemnización los sobrevivientes de los infelices afectados, para quienes el remedio resultó peor que la enfermedad.
