Renuncia de Sittón: espectacular
Con este concepto se describen situaciones que requieren un gran esfuerzo y valentía. Conocimos al letrado Sidney Sittón, en una defensa en 1993, quien renunció a representar al magistrado Alejandro Moncada Luna, el proceso más impactante y famoso en nuestra historia republicana, superándolo solamente el juicio realizado en 1952, también por la Asamblea Nacional al primer vicepresidente José Ramón Guizado, a quien se le acusaba de la muerte de José A. Remón Cantera, el presidente.
Por regla general los jueces levantan un expediente por un delito específico, para tener mayor certeza al juzgar. Parece extraño que al magistrado, funcionario de la más alta jerarquía judicial, se le indilgan varios delitos, siendo el de mayor relevancia: el enriquecimiento injustificado. Se agregan falsedad de documentos, contra la administración pública, delito muy genérico para una causa penal y falta otro que no recordamos al intentar concatenar, ideas, hechos, para llegar a un análisis de posibles irregularidades en la aplicación del Derecho.
En mis casi trece años como secretario judicial, aprendí algunas cosas, lo que me facilita ahora como ciudadano, a veces, percatarme cuando en los procesos se apartan del Código Judicial. Entre otros aspectos, hay situaciones que le impiden a un juez, fiscal, ser el juzgador, o investigador en determinados casos por su relación, parental, comercial, de conflictos y controversias, con la víctima.
Sobre la ética de los jueces, asistimos en 2003, en la Escuela Judicial, a conferencia dictada por magistrado francés, (ver Diario La Prensa, OPINIÓN, ÓRGANO JUDICIAL: FRANCIA Y PANAMÁ, martes 2 de septiembre de 2003, pg.11) quien comentaba que habían sacado en su país, de su cargo, a un alto magistrado por andar con una pera. Todos los participantes quedamos en el aire hasta que uno de los compañeros dijo: Él quiere decir ‘perra’. Todos entendimos, pues son aquellas mujeres sumarias, al decir del doctor Secundino Gudiño pues van pronto a lo que van. Me pareció una apreciación injusta, pues cada quien es dueño de su vida privada. Además a París la llaman precisamente La ciudad del amor y no es por vender chocolates.
TRECE AÑOS HAN PASADO DE AQUELLA MAGISTRAL CONFERENCIA Y PANAMÁ NO HA CREADO AÚN EL CONSEJO DE LA JUDICATURA ¿QUIÉN SELECCIONÓ EN LA ASAMBLEA NACIONAL, A LOS LLAMADOS JUECES DE GARANTÍA PARA JUZGAR AL MAGISTRADO MONCADA LUNA.
Nuestro Código Judicial es específico al señalar los impedimentos de los jueces, pero ¿Cómo van a cumplir con los impedimentos en una audiencia de la Asamblea, organismo netamente político?
El Consejo de la Judicatura es el organismo que se encarga en Francia de seleccionar a jueces y magistrados. El conferencista francés dijo que se sentía extrañado de que aquí en Panamá un juez nombraba y despedía a sus subalternos.
Trece años han pasado de aquella magistral conferencia y Panamá no ha creado aún el Consejo de la Judicatura ¿Quién seleccionó en la Asamblea Nacional, a los llamados jueces de garantía para juzgar al magistrado Moncada Luna?
Los tres jueces de garantía, alega el sindicado, fueron afectados por decisiones de él como juzgador o parte colegiada. Si ellos me van a juzgar, mejor fusílenme, dijo. Lo que inferimos es que los jueces nombrados, afectados por sus decisiones son la garantía de que lo condenarán.
Fue una vergüenza, para los que trabajábamos con orgullo en el Órgano Judicial, el fallo de la Corte Suprema de Justicia, donde separaban a la procuradora Ana Matilde Gómez, resolución por la cual sostenemos que los organismos internacionales un día condenarán al Estado panameño a pagarle los salarios caídos. Sufrimos más porque estábamos convencidos de que el país nunca había crecido tanto como en el gobierno de Ricardo Martinelli, y deseábamos que este genio de los negocios estuviera en la administración de la cosa pública por diez años, para como China, llegar a ser una potencia económica. La intromisión del Ejecutivo en el Ministerio Público y Órgano Judicial, presagiaba la destrucción de la floreciente gestión.
Igual tristeza sentimos ahora al ver que Ana Matilde Gómez, una de las más brillantes juristas que mis oídos han escuchado, aceptó juzgar a un miembro del Órgano colegiado que falló injustamente contra ella. La pasión política está afectando al también floreciente Sistema Penal Acusatorio.
|1420174800|importacion 2|Rehacer la humanidad |Opinión|Leonardo Boff (opinion@epasa.com)||| Comensalidad|La mesa, antes que a un mueble, remite a una experiencia existencial y a un rito. Es el lugar privilegiado de la familia, de la comunión y|La mesa, antes que a un mueble, remite a una experiencia existencial y a un rito. Es el lugar privilegiado de la familia, de la comunión y de la hermandad. En ella se comparte el alimento y con él se comunica la alegría de encontrarse, el bienestar sin disimulos, la comunión directa que se traduce en los comentarios de los hechos cotidianos, en las opiniones sin censura.
Los alimentos son algo más que cosas materiales. Es apreciado y es objeto de comentarios. La mayor alegría de la madre o de quien cocina es notar la satisfacción de los comensales. Pero debemos reconocer que la mesa es también lugar de tensiones y de conflictos familiares, donde las cosas se discuten abiertamente, se explicitan las diferencias y pueden establecerse acuerdos, donde existen también silencios perturbadores que revelan todo un malestar colectivo. La cultura contemporánea ha modificado de tal forma la lógica del tiempo cotidiano en función del trabajo y de la productividad que ha debilitado la referencia simbólica de la mesa. Esta ha quedado reservada para los domingos o para los momentos especiales, de fiesta o de aniversario, cuando familiares y amigos se encuentran. Pero, ha dejado de ser el punto de convergencia permanente de la familia. La mesa familiar ha sido sustituida lamentablemente por elfast food, comida rápida que hace posible la nutrición, pero no la comensalidad.
La comensalidad es tan central que está ligada a la propia esencia del ser humano en cuanto humano… supone la solidaridad y la cooperación de unos con otros, permitió el primer salto de la animalidad en dirección a la humanidad… le cupo inaugurar la característica básica de la especie humana, diferente de otras especies complejas (entre los chimpancés y nosotros hay solamente un 1.6% de diferencia genética): la comensalidad, la solidaridad y la cooperación en el acto de comer. Y esa pequeña diferencia marca toda la diferencia.
Esa comensalidad que ayer nos hizo humanos, continúa todavía hoy haciéndonos siempre de nuevo humanos. Por eso, importa reservar tiempos para la mesa en su sentido pleno de la comensalidad y de la conversación libre y desinteresada. Ella es una de las fuentes permanentes de renovación de la humanidad hoy globalmente anémica.
|1420174800|importacion 3|El arte de gobernar: ser o no ser en el 2015 |Opinión| Silvio Guerra Morales (opinion@epasa.com. )||| Perspectivas|Para no pocas personas, en realidad muchas –si pensáramos en los pobres un poco más- la culminación de un año –llamado el año viejo- y el inicio|Para no pocas personas, en realidad muchas –si pensáramos en los pobres un poco más- la culminación de un año –llamado el año viejo- y el inicio de otro –conocido como el año nuevo-, no deja de significar un cúmulo de angustias, de aflicciones y, cuando no, de incertidumbres. Ese cúmulo de circunstancias entrañan cuestiones existenciales que pasan lectura por problemas cotidianos que toda persona o familia debe enfrentar: costos de electricidad, agua, telefonía, alimentos, salud, hipotecas, intereses de préstamos, deudas, gastos escolares, cánones de arrendamientos, impuestos, etc. Sumado a ellos, el tema de la calidad de vida que cada uno de nosotros desea tener en el nuevo año.
Esta calidad de vida, quede claro, guarda una estrecha relación entre el interés de superarnos y ser mejores y la correcta prestación del Estado en los servicios públicos, incluyendo en ellos, sin duda alguna, los escenarios indispensables para la recreación sana individual y familiar. Panamá, valga la pena decirlo, está huérfana de ellos.
Aunque, tenemos que reconocer, ahora con la baja en el precio del crudo de petróleo, y consiguientemente la baja en el precio del combustible, sin duda alguna, que muchas familias panameñas tendrán mayores posibilidades de desplazarse hacia el interior y cuando no a visitar a sus familiares y amistades, o al menos, pasear por nuestra geografía nacional.
Se ha venido anunciando, por otra parte, en diversos medios de comunicación social, y así lo advirtió el nuevo mandatario Varela, que el año 2015 será un año importante para el país.
No lo dudamos: debe ser bueno e importante para que todos, en este pequeño terruño, al decir de Amelia Denis de Icaza, progresemos; para que las riquezas nacionales sean distribuidas con equidad y ecuanimidad; para que el gasto público se invierta allí en donde el problema social reclama a gritos soluciones inmediatas y concretas; un año importante para que se haga justicia, entendiendo que justicia no es persecución –hay quienes confunden la persecución penal con el ánimo perverso del viejo inquisitivismo que veía el delito por todos lados y a los endemoniados en cualquier lugar para proceder a los juicios de las ordalías –negación de toda racionalidad en el juzgamiento y el imperio de la conjetura como la prueba más viable-.
Que sea un año en que se hagan realidades las promesas de campaña electoral y para que los nuevos ordenadores de la cosa política panameña demuestren que no decepcionarán al pueblo panameño y que no tendremos un poco más de lo mismo de siempre.
El año que se inicia, si Dios lo permite, debe ser un año para conciliar, no para dividir; un año para sembrar, no para concitar los ánimos; un año para crear, no para destruir; un año para echar hacia adelante, no para atrás; debe ser un año promisorio, no un año de aflicciones. Un año para trabajar, no para contemplar el problema; un año para amar, no para odiar.
Que quienes tengan que responder ante la justicia penal por atreverse a tomar los dineros del pueblo panameño, si así se les prueba en debido proceso, que devuelvan los dineros y que purguen sus condenas; pero que no haya cacería de brujas, pues ello empezaría a victimizar al perseguido y hacer del nuevo gobierno, ante la conciencia nacional, un gobierno perseguidor y victimario.
Por ello, sin equivocarme, y lo vuelvo a decir, el presidente Varela no debe ni puede desatender la administración del Estado que, al final de cuentas, lo que entraña, es qué se hace en bien de las grandes mayorías nacionales, que lo son, a no dudarlo, las grandes mayorías marginadas de siempre en este nuestro suelo: campesinos, obreros, asalariados, indígenas, barrios de la gente pobre con sus chiquillos descalzos, en fin.
Deseamos lo mejor para el país, pero es el momento de volvernos a interrogar: ¿Cuál es el proyecto de país que se ha planteado en construir el nuevo gobierno? Hacia dónde vamos, hacia dónde se nos lleva?
Estas y muchas otras interrogantes nos hacemos los que somos observadores y generadores de opinión en Panamá. Por mi cuenta, deseamos que el presidente Varela, hombre que ha dado muestras públicas de amar a Dios, no pierda el horizonte, no pierda las perspectivas del sitial en que Dios lo ha puesto con el voto del electorado panameño y que tenga presente que no se gobierna tan solo para el presente inmediato, sino también pensando en las futuras generaciones.
Que Dios bendiga a la Patria. A todos los panameños por igual. En fin, Panamá es de todos nosotros: tierra promisoria, terruño amado, gente buena. Feliz Año 2015, Panamá.
|1420174800|importacion 4|Riesgo del metro |Opinión|||| Editorial|El economista Juan Jované nos advierte del peligro que acecha al metro por su repentina transformación de la empresa pública en sociedad anónima. Sorprendiendo al pueblo,|El economista Juan Jované nos advierte del peligro que acecha al metro por su repentina transformación de la empresa pública en sociedad anónima. Sorprendiendo al pueblo, se publicó el 24 de diciembre en la Gaceta Oficial la Resolución de Gabinete en la que se resuelve autorizar la expedición del pacto social de la constitución de la sociedad que se denominará Metro de Panamá Sociedad Anónima, calificada como la semilla legal para privatizar el metro.
El artículo quinto del pacto social dispone que la Junta de Accionistas, con el voto favorable de no menos del 50% de las acciones emitidas en circulación, y con derecho a voto, se podrá reformar el pacto social con lo que establezcan las leyes de la República de Panamá.
El profesor universitario y excandidato presidencial independiente conceptúa que una junta directiva altamente influida por los intereses partidarios, incluyendo a los donantes de la última campaña electoral, pueden estos de un solo plumazo introducir a los privados en el negocio.
El gobierno panameñista no ha consultado a la sociedad civil la conversión de la empresa estatal del metro como sociedad anónima: pero la súbita movida no tiene otro propósito que entregar el servicio a negociantes privados que lucrarán con los millones invertidos con recursos de todos los panameños. ¿Por qué se crea una sociedad anónima si no es para cambiar los fines sociales de la empresa estatal destinada al servicio público del transporte? ¿Puede ser admisible que los gastos cuantiosos del Estado terminen en los bolsillos de grupos económicos que rodean al gobierno?
No puede deducirse otra interpretación cuando se observa que en el pacto social se permite la realización de sesiones extraordinarias de asamblea de accionistas …cuando medie solicitud de accionistas que representen por lo menos el veinte por ciento de las acciones emitidas en circulación. El pacto social faculta a la directiva de la nueva sociedad anónima del metro a autorizar la suscripción de contratos bajo la modalidad de arrendamiento, compraventa, concesión, fideicomiso, cesión, uso temporal, hipoteca, custodia, y de más formas características de las empresas privadas, según la reglamentación que acuerde la junta directiva.
Asevera Jované que nos encontramos frente a un gobierno con una clara tendencia privatizadora, que muestra, además, un evidente sentido antinacional y un notable y repetido desprecio por la opinión de la sociedad. Frente a esto, solo queda reforzar nuestra disposición de renovar y profundizar en el 2015 la lucha por lograr la verdadera refundación nacional.
Un gran riesgo de traslado de los entes del Estado a empresas privadas se percibe no solo en el metro, sino también en el transporte público terrestre, con negociaciones ultrasecretas celebradas a espaldas de los trabajadores, los usuarios, y en conjunto la sociedad civil.
Jované ha puesto a repicar las campanas ante las acechanzas de los potentados amigos del gobierno panameñista que han visto un pingüe negocio en el metro actual, en la nueva línea en construcción y la que se proyecta para unir la capital con la décima provincia de La Chorrera. La sociedad civil está obligada a organizar un movimiento de resistencia contra los planes privatizadores del metro y lo que vendría con aumentos de tarifas y negociaciones de contratos. El pueblo primero, pero el Gobierno ajusta el eslogan para defraudar los intereses sociales.