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Renuncia exigida


REDACCION / PANAMA AMERICA

El presidente de la República, Ricardo Martinelli, demanda la renuncia formal del cargo a los ministros de estado que han decidido correr en las elecciones primarias del partido Cambio Democrático. José Domingo Arias ya renunció al Ministerio de Vivienda. Ahora deben hacerlo Frank de Lima, Giselle Burillo y los otros ministros que entren a la democrática competencia. Tanto como jefe de estado y presidente de Cambio Democrático, tiene autoridad para exigir renuncia a los miembros del gabinete ministerial y a cuanto funcionario público, que tenga mando y jurisdicción, se embarque en la lid.

El propósito de Martinelli es asegurar la vigencia irrestricta de la transparencia electoral, impidiendo que pueda llegar a presentarse la más leve sospecha de que un ministro o funcionario utilice, desembozadamente o en forma subrepticia, recursos estatales en favor de su campaña. Aunque las normas electorales admiten la licencia temporal del cargo, se opta por exigir la renuncia como garantía de la imposibilidad de beneficios de orden material o proselitista, enderezados a fortalecer las expectativas políticos de cualquiera de los aspirantes a la candidatura presencial del partido del gobierno en los comicios generales de 2014.

La ejemplar medida de Martinelli contrasta con la historia deplorable de favoritismos de la política panameña. Otrora los partidos políticos en el poder instrumentaban el aparato estatal para satisfacer sus ambiciones. Liberales y conservadores se turnaban en el usufructo del estado, convirtiendo la presidencia de la república en el monopolio de dos partidos. Asimismo, fueron frecuentes los golpes de estado ejecutados tanto por militares como por civiles que tocaban rapazmente las puertas de los cuarteles. Las dictaduras llevaron el monopolio político a sus últimas consecuencias. La maquinaria estatal fue copada totalmente desde la cúspide de la pirámide social hasta los corregimientos del interior. Los ministros pasaban a la Presidencia de la República por decisión unipersonal del general o del coronel de turno. Las urnas estaban cubiertas de telarañas. Sin embargo, al recuperarse la democracia representativa, el autoritarismo digitalizado, desde San Felipe, siguió presente en apoyo de candidatos.

Hoy se aprecia que se toman los puestos directivos como el primer salto para aferrarse a candidaturas con ventajas de todo orden en detrimento de otros postulantes usados fraudulentamente para representar el [B]show[/B]de las primarias.

El estadista colombiano Mariano Ospina escribió en un tratado político que en su país era indispensable “modificar la reglamentación particularista y sustituirla por leyes de carácter general... sustituir un Estado omnipresente por otro que sin trabas permitiera comerciar, suprimir los monopolios y dejar que las actividades reglamentadas se movieran al impulso de la libre actividad ; suprimir las jerarquías ante la ley y poder llamar ciudadano al desigual; suprimir el ejército de caudillos y sustituirlo por una milicia de ciudadanos…”

Estas reflexiones tienen validez en cualquier nación, en cualquier tiempo. La renuncia de los ministros candidatos equilibra las posibilidades políticas dentro de la membresía de un partido.

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Viernes 14 de agosto de 2026