default

Reorientar el rumbo hacia el largo plazo


Los logros que ha obtenido Panamá en los últimos lustros permiten afirmar que, esté quien esté en el gobierno, el país avanza. La actividad privada y el soporte de ciertas instituciones hacen que Panamá tenga envidiables estándares de vida, causa de la llegada de muchos extranjeros para quedarse. Pero, a diferencia de otras administraciones, el discurso oficial de hoy parece haber reorientado al Estado panameño hacia una política desarrollista, dispuesta a elevar niveles de competitividad y mejorar así la presencia en el mercado internacional. Junto a sus aspectos positivos, sin embargo, no deben dejarse de lado cuestiones que en mediano y largo plazo puedan afectar a sectores que hasta ahora, pese a sus limitaciones y carencias, no han producido dificultades sustanciales al funcionamiento del país. Tenemos un potencial estabilizador que actúa con eficacia, sobre todo entre las capas medias, pero no deben descuidarse las políticas públicas que buscan transformar la marginalidad en la que viven muchos ciudadanos. El discurso oficial no puede solo tener disposición para atender lo inmediato, tiene también que tener claridad sobre las líneas de largo alcance.