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RÉPLICA: caso de dietilengligol


A raíz de la publicación en primera plana del Panamá América el día 28 de abril de 2011, en donde menciona "Hijo de Balbina vinculado a caso de dietilenglicol", quisiera expresarles mi gratitud por permitirme aclarar los temas en donde tratan de vincularme a temas falsos y perjuiciosos que solo buscan de forma cobarde y bochornosa golpear políticamente a la Ing. Balbina Herrera a través de mi persona como lo hicieron durante la campaña presidencial del 2009.

Considero que el verdadero objetivo de esta publicación fue desviar la atención pública de los reales problemas que agobian al gobierno y a la población panameña.

Ya basta de mentiras, infamias y calumnias que manchan la dignidad e integridad de personas y familias. En este caso directo el de mi esposa, mis hijas y la mía. En campaña lo pasé por alto, aduciendo que era campaña sucia contra Balbina Herrera, para lograr un "objetivo presidencial". Sin embargo, en esta ocasión y hacia delante defenderé ante las instancias legales mi reputación como profesional y empresario. Hago un llamado a los medios de comunicación, que antes de publicar un titular con una mentira como ésta, se tomen la tarea de investigar en el expediente fiscal o en otras fuentes, si existe algún tipo de vinculación directa e indirecta de mi persona en este caso, o cualquier otro, y con pruebas en mano fundamenten sus "noticias".

Hace una semana atrás diarios de la localidad publicaron que el Ministerio Público pidió el llamamiento a juicio de más de 20 implicados en la desafortunada y penosa muerte de personas por el jarabe del dietilenglicol. Niego absolutamente, cualquier tipo de vinculación con algún tipo de empresa farmacéutica y menos de importación de medicinas que hayan causado la muerte de humildes panameños.

Desde septiembre del año 2002, luego de haber culminado mis estudios universitarios en Monterrey, México, en el área de Ingeniería Industrial, he presidido empresas que se han encargado de producción, comercialización y distribución de frutas, vegetales, granos y carnes a nivel nacional e internacional. Durante la pasada campaña del 2009, una diputada actual apellido Vallarino, denunció que mi empresa Arovicaral Imports & Exports Inc., había importado cebollas "venenosas o podridas" contaminadas de dioxina. Se presentaron todas las facturas y documentaciones legales pertinentes tanto del MIDA como el de Holanda, en donde certificaban que el problema con posible afectación de dioxina era en las cáscaras de papas y no de cebolla, como lo mal informaron intencionalmente en los medios ciertas personas con fines políticos y dicha denuncia no prosperó por carecer de fundamentos.

Posteriormente, dicha denunciante expresó que se trataba de un caso de tráfico de influencias por ser yo, hijo de una "Ministra de estado", sin si quiera conocer que se trataba de un productor y comercializador constituido en el país (y no empresa bruja) y que por ende legalmente comprobado por facturas y mi actividad comercial, me correspondía importar la cantidad de cebollas que había comercializado durante ese año 2004.

Habría entonces que preguntarle a dicha diputada-corredora de aduanas ¿cuál fue su verdadera molestia o enojo? ¿Le negaron alguna importación a ella o alguno de sus clientes en aquella administración?

Puede ser, pero esa no es competencia mía, ni de mis empresas, por ende los ribetes políticos en estos casos están de más utilizando medias verdades y falsedades.

Ingeniero Industrial.

amor a los símbolos patrios

La falta de conocimiento de los valores cívicos ha llevado a jóvenes y adultos a ignorar algunos de los deberes que cada panameño está obligado con la patria. Los principales símbolos de la misma deben llenar nuestros sentimientos con amor y respeto. Cada uno de ellos representa la majestad de este pequeño pedacito de suelo y de cielo que nos hace sentir orgullosos de ser panameños.

Si no conocemos el significado de los colores y las estrellas de nuestra bandera, si no sentimos el deseo de adornar nuestras casas y oficinas con la misma durante el mes de la patria, si ignoramos la manera correcta de colocarla, estamos ofendiendo su imagen.

Si al escuchar el Himno Nacional no nos sale del alma el significado de su letra y la belleza de su música, permaneceremos estáticos y callados mientras las hermosas notas suenan sin sentido alguno para nuestros sentimientos. Ahora queremos darle otro ritmo al Himno Nacional para ser bailado por nuestros ciudadanos en lugares públicos.

Mientras pensemos que el escudo nacional puede se modificado tan sólo porque a un Diputado se le ocurre, y desconozcamos lo que cada cuadro o imagen representan, estaremos pisoteando el representante de nuestra nacionalidad.

Si desconocemos algunos símbolos, aprendamos y los educadores deben enseñarlos. Si los conocemos, pasémoslos a quienes podamos y sintamos dentro nuestro amor patrio para que este país absorba nuestra humanización y no nuestro materialismo. Amar a Panamá es nuestro deber y satisfacción.

Rotaria.

leis:
un panameño pensante

A título personal y en nombre de los que participamos en la creación y desarrollo del Movimiento Papa Egoró, lamentamos la temprana desaparición del profesor Raúl Leis.

Dedicado a la tarea de enaltecer a nuestra nación, política e intelectualmente, Raúl hizo de su vida una continua defensa por el argumento de una sociedad más justa, más solidaria.

Sus participaciones orales en foros de discusión pública, locales e internacionales, y sus artículos de opinión y ensayos siempre se distinguieron por su enfoque racional y objetivo, dirigido a crear la necesaria información sobre la cual fundamentar propuestas para nuestros problemas nacionales.

Su aporte como intelectual dedicado al desarrollo de la cultura nacional, produjo contribuciones a nuestro acontecer, que lo destacan y ubican en un lugar especial dentro del mundo de las letras criollo. Raúl fue y es un ejemplo claro de lo que podemos aspirar a ser en Panamá, más allá de las ubicaciones políticas, económicas o ideológicas, por encima de disgustos, rencillas inútiles, o desavenencias personales.

Un panameño pensante, que amó a su país y siempre apostó a nuestra capacidad de espíritu y de respuesta. Gente así no muere nunca.

Músico, ex ministro.