Resocialización: una inversión social
El proceso de Resocialización en nuestros países de América Latina obedece a lineamientos vertidos en la Convención de los Derechos Humanos, los Derechos del Niño y de las Naciones Unidas para el desarrollo de los países.
Cada país, ha incluido estos lineamientos en sus Cartas Constitucionales y en otras leyes y reglamentos lo que hace de obligatoriedad, el cumplimiento de los mismos. Sin embargo, se necesita de la elaboración de políticas, planes y estrategias aunadas a una férrea voluntad política para que se lleve a feliz término el mismo.
Sabemos que es de vital importancia contar con los recursos necesarios para poder llevar a efecto y fortalecer el programa de Resocialización en Centros de Cumplimiento y Centros Carcelarios de nuestros países. Si este ingrediente no se da o se presenta de forma incompleta, el programa será un rotundo fracaso o se obtendrán resultados parciales en su evolución.
Desconozco la cuantificación del daño que produce la criminalidad en nuestros países, pero debe ser cuantiosa y lo que indica es que se exige una inversión de orden social para disminuir la criminalidad y los efectos que produce.
Los programas a medias debido a una escasa inversión sobre el medio o entorno social incluido los centros carcelarios, resulta en una fuga de divisas (las que existan) por los precarios resultados que se obtienen en el proceso, además no se conoce a ciencia cierta que porcentaje de jóvenes y adultos son resocializados, cuales reinciden y mueren, cómo se encuentran las comunidades de origen y que porcentaje en daños se ha producido.
Se dice que el bien más preciado es nuestra juventud y el recurso humano en general, pero en la actualidad gran parte de este recurso se está perdiendo porque no promovemos acciones preventivas integrales y completas en todos los niveles. Es necesaria una continua investigación tanto a nivel institucional como a nivel de campo, para conocer la evolución de este proceso. Llevar a los jóvenes y adultos a una vida de responsabilidad sin la comisión de delitos, se constituye en una meta que requiere de inversión social adecuada, de tal forma que nuestros países obtengan resultados positivos y no se diga que la Resocialización es un rotundo fracaso.
Es necesario el compromiso del gobierno en base a la construcción de políticas, planes y estrategias revestidas de voluntad política para realizarlas exitosamente. También es necesario el trabajo conjunto con organizaciones nacionales e internacionales interesadas en este tema.
