Respeto al país
Panamá está de fiesta. No es cualquier fiesta, es la celebración más importa de la patria y eso no puede pasar por alto.
La clase política tiene que entender esto y respetarlo. No es el momento para revivir polémicas y empañar la celebración de todos los panameños que se sienten orgullosos de su país.
Lamentablemente algunos personajes de la vida política intentan ganar simpatía con el electorado y se valen de cualquier asunto para salir en los medios.
De seguro la mayoría de los ciudadanos están pensando en el significado del 3 de noviembre y no en las aspiraciones presidenciales de algún político.
Las elecciones generales serán en el 2014, mientras esa fecha llega es justo respetar las tradiciones y costumbres del país. Las fiestas patrias permiten conservar la historia y revivir el sentimiento de ser panameños. Es el momento de ver ondear la bandera nacional con sus estrellas y sus colores blanco, rojo y azul. No es momento para discursos políticos, ni para insultos.
Estas fechas no son de los partidos políticos. Lo correcto sería que se dieran una tregua y todos hablaran el mismo idioma a favor del país.
Es el mejor espacio para proponer alternativas para que el país siga creciendo. También para escuchar las notas del himno nacional y aplaudir con respeto a las diferentes delegaciones que le rinden honor a la patria en los desfiles.
Los buenos políticos dan el ejemplo de civismo y patriotismo con acciones palpables. No basta con decir que se sienten orgullosos de ser panameños también deben demostrarlo con sus actuaciones.
Quizás los electores aprecien más su sinceridad y su honestidad en medio de estos días donde el único tema debe ser Panamá.
