Retos de la familia
En los próximos días, estaremos conmemorando la Semana de la Familia, iniciativa llamada a sensibilizar sobre los retos que tiene la familia de hoy, dirigidos a vigorizarla como base del Estado, primera escuela de formación en valores: morales, cristianos y de consumo. Fue instaurada en nuestro país, por el Decreto Ejecutivo 253 del 22 de junio de 1994. La familia, según la Declaración Universal de Derechos Humanos es: “elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”.
Desde el punto de vista histórico, la familia ha sido la primera base de formación de padres a hijos y en ella se encuentran las primeras enseñanzas irreemplazables en pénsum de los niños y niñas, en su formación.
A pesar de ello, desde hace décadas, en nuestro país esta situación ha cambiado. Los padres y madres trabajan y ese vacío lo han venido llenando las abuelas, tías, vecinas o se quedan solos, supervisados por un hermano mayor.
Es durante ese periodo de vida, cuando los pequeñines de la casa tienen como único e insustituible elemento de recreación a la televisión y al internet, donde pasan horas entretenidos en todo tipo de programas y mirando acuciosamente todas las campañas publicitarias que pasan los canales y las páginas de internet; así como también programas estereotipados que contribuyen a hacer suyos modelos culturales, ajenos a los nuestros.
Desde temprana edad, aún sin saber leer, reconocen las simbologías de los productos, así como los principales emblemas de las franquicias alimenticias. La televisión le moldea su formación y garantiza lealtades de productos y servicios para toda la vida.
En Acodeco hemos generado campañas educativas, dirigidas a padres de familia y jóvenes estudiantes, ya que involucra varios temas de la educación al consumidor que son vitales para su toma de decisiones.
Es importante que los padres estén vigilando en qué se entretienen sus hijos en la televisión y en otros medios electrónicos. Urge la necesidad de dedicarles tiempo en explicarles que los mejores productos, no son los que más publicidad tienen y la marca no es todo; así como también, orientarles al consumo de productos saludables, ya que con el correr de los años, los niños tratarán de imponerse ante los padres para exigirles las últimas tendencias de moda juvenil y el consumo de productos chatarra.
Es imprescindible que, guiados por un presupuesto familiar y la reducción de los gastos innecesarios, nos aboquemos a edificar una sociedad con familias en las que, sobre las bases de la formación de padres a sus hijos, resuelvan todos los problemas en común y atando las necesidades de los más pequeños con base en las posibilidades económicas familiares y con un sistema de méritos para que ellos (niños y niñas) sepan que lo que se aspira se gana contribuyendo en el hogar, con buenas notas en el colegio y siendo buenos hijos.
Los retos del mundo de hoy, exigen familias sólidas, en las que los padres sigan siendo los primeros maestros y los faros de luz y guía generacional, vacunando a sus hijos con sabios consejos de consumo para que no sean presa fácil del consumismo y la comida chatarra, flagelos que destruyen a las familias de hoy.