Retos educativos
Todos los años el inicio de clases para miles de estudiantes resulta una tortura que no ha podido ser resuelta, ni lo será mientras sus principales actores dejen los intereses mezquinos a un lado.
La inversión que hace el Estado para lograr excelencia educativa es sustancial, pero los resultados que se obtienen, año tras año, son los esperados.
Una prueba de ello es que en el 2010, 44 mil alumnos fracasaron en una o varias materias y otros 73 mil abandonaron los estudios.
Este no es solo un problema de educación media y premedia. Los universitarios también lo enfrentan y la calidad de su educación se ve reflejada en la poca inserción en el mundo laboral.
Urge que a poco más de 25 días para que arranque el año lectivo, los gremios docentes y las autoridades de Educación pongan fin a sus constantes disputas, por el bien de quienes son los llamados a ser los conductores del futuro de Panamá.
Además, los padres de familia no deben excluirse en esta titánica labor. Esa debe ser una responsabilidad primaria para con sus hijos.
