default

Río de Janeiro, un ejemplo para los panameños

Por: Redacción 14/04/2016

Recientemente viajé a Río de Janeiro por una semana. Lo primero que impacta es que a pesar del gran tamaño de esta ciudad el alcalde tiene resuelto el problema de la basura, como también del transporte. Hicimos un recorrido desde la playa Copacabana en un autobús de lujo que nos llevó hasta el último extremo de la ciudad donde viven los más pobres y no vimos basura ni un solo papel en las calles sino receptáculos de color naranja, cada 50 metros, para tirarla. La basura se recoge todos los días con camiones modernos y con un personal profesional que hacía un excelente trabajo, dejando el sitio de lo más pulcro. Observamos agentes de policía por todos lados que no solo estaban cuidando a los ciudadanos y turistas sino también para que a nadie se le ocurriera tirar basura en las calles.
 
Río es una hermosa ciudad donde hay árboles por todos lados. Parece que al construirla supieron respetar la naturaleza. Nosotros al construir acabamos con todos los árboles, supongo que es menos problemático y costoso para la constructora, y al gobierno de turno, no le importa como tampoco el daño que se le hace y hará al ambiente y al clima en un futuro próximo.
Había modernos metrobuses, para todos los gustos y poder adquisitivo, pasando a cada rato. Sin aire acondicionado más económicos (4 reales), otros lujosos con aire más caros (14 reales). Aquí en Panamá satanizamos el metrobús con aire acondicionado a 25 centavos para el pueblo, subsidiado por el gobierno. En mi opinión el metrobús introducido por el gobierno de Martinelli (unos buses nuevos, modernos, con aire acondicionado, seguro, marca Volvo, etc.) fue un gran avance en comparación con los diablos rojos, pero su administración por la compañía Mi Bus  fue pésima por motivos diría yo políticos para desprestigiar al gobierno anterior. Ahora es aún peor para explotar al pueblo con los “buses piratas”. Nosotros en vez de reconocer el avance nos prestamos a la manipulación y llegamos a decir, algunos, “mejor estábamos con los diablos rojos.” Creo que se necesita ser muy malo con uno mismo o ser masoquista.
 
Los taxis están igualmente regulados, en buenas condiciones y controlados. Circulan de manera ordenada respetando los reglamentos de tránsito. Ninguno me dijo “No voy.” En el hotel, restaurantes, tiendas y negocios, todos eran extremadamente amables y corteses. Sin importar que no hablas en inglés o español. Río es más costosa que la ciudad de Panamá, sin embargo la popular playa de Copacabana estaba repleta de turistas y nacionales, como también sus hoteles a pesar de que sus aguas en pleno verano estaban frías, al contrario de la calidez de las aguas y hermosura de las playas panameñas. Pero estoy seguro de que los turistas que fueron conmigo volverán y le dirán a sus familiares y amigos de la grata estancia en Río por todo lo que he dicho arriba.
En la segunda entrega plantearemos cómo el desarrollo del turismo en Panamá se ha visto afectado por estos problemas que el alcalde Río logró solucionar.
Yo he llevado una “cruzada personal” criticando con mis escritos el problema del tránsito y el transporte en Panamá, e incluso el problema de la basura.
  
En mi escrito titulado “El Problema del Tránsito en Panamá y ¡Cómo resolverlo!”, 9 de Junio de1999, donde aporté soluciones a corto, mediano y largo plazo, llegué  a decir, que de continuar este problema se iba a dar una “locura colectiva.”  Esto es hoy una realidad porque el problema ha aumentado a pesar de que diferentes gobiernos  han hecho aportes para mejorar el transporte. Con Martinelli, quien más aportó, se eliminaron los “diablos rojos”, se implementó el metro y el metrobús, se empezó a poner en conducción a los taxis, entre muchas ejecutorias.  Pero persistió, por la incompetencia de directores de Tránsito, el relajo en el transporte.  En este gobierno han vuelto los “diablos rojos”, los “diablos verdes” y los “busitos piratas”.   La compañía Mi Bus, ahora presta peor servicio.  
El transporte ahora es un caos como dijo el alcalde Blandón hace unos días por televisión y ya yo lo había mencionado.  Estoy de acuerdo que el transporte e incluso la basura (digo yo) debe estar bajo una sola administración, la alcaldía (Municipio) como en Río de Janeiro, Brasil, para acabar con el “relajo.” Blandón llena los requisitos de seriedad, autoridad y ejecutoria para llevar a cabo esta tarea.
 
Prueba de este caos en la deficiente prestación de los servicios es que el turismo en Panamá ha bajado comparativamente.  Los hoteles reportan un 25% de baja.  Los sabiondos tanto del Gobierno como de la empresa privada dicen que hay que invertir más millones en “la marca país.”  Pienso que si Panamá se quiere posesionar en el mundo del turismo promocionando sus ventajas comparativas, primero debe resolver el problema de la basura, el aseo y ornato de las ciudades, ríos, lagos y playas.  Primero Panamá, San Miguelito y Colón y luego todo el país.  Resolver el problema del tránsito, seguridad, del transporte, del trato al turista en general y sobre todo de los famosos “yo no voy”.  Invertir millones en promover la marca país sin resolver estos problemas seria botar el dinero a los bolsillos de los que estarían encargados de esto.  Porque el turista que viene ahora bajo las condiciones actuales, por más hermoso que es nuestro país, por más de lo que tiene que ofrecer, sobre todo en el turismo ecológico, no vuelve y le hace una propaganda negativa al país.  Por eso la baja de un 25% en los hoteles.  Todos, absolutamente todos los lugares donde yo he viajado que son potencias turísticas como Estados Unidos,  Italia, España, Francia, Cancún y Puerto Vallarta, México, incluso San José, Costa Rica y recientemente Rio de Janeiro, Brasil, han resuelto estos problemas que aquí se han vuelto un caos.  
 
 
Jubilado

Edición Impresa

Viernes 24 de julio de 2026